Crece la demanda de inmuebles al ritmo que aumenta lo que demanda el cliente

Crece la demanda de inmuebles al ritmo que aumenta lo que demanda el cliente

2017 se cerró con 475.000 viviendas vendidas en España, lo que supondría un repunte del 17% con respecto al año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Aparece un nuevo escenario con una generación que no siente apego por las cosas y busca disfrutar de una experiencia de compra positiva.

Al margen de la tipología de vivienda, zona, orientación, calidades, prestaciones… el nuevo perfil de comprador de la vivienda tiene también en cuenta otras variables, como por ejemplo, que se dé respuesta a todo lo que necesita. Nos encontramos en un escenario donde crece la demanda de una experiencia de compra positiva y entran en juego factores emocionales a los que el sector tiene que dar respuesta.

En este sentido, las constructoras e inmobiliarias más punteras de nuestro país ya han tomado conciencia de que hay que ir más allá de la venta de vivienda. Para crear esta experiencia positiva que da respuesta a las necesidades del cliente actual, ofrecen una serie de servicios que tienen como fin facilitarle la vida desde el momento de adquisición de la vivienda, hasta años después de haberse materializado la operación.

Ante este nuevo escenario, donde entran en juego variables emocionales y una demanda de experiencias positivas como factores claves para finalizar el proceso de comprar, Alares ha realizado una encuesta a 6200 potenciales clientes de compra de primera vivienda. Con ello, se ha podido determinar cuáles son los rasgos del nuevo cliente y cómo podemos satisfacer todo lo que demanda.

El 72 % considera clave que la relación perdure más allá de la compra de la vivienda, ya que le aportaría seguridad y confianza, algo necesario en un momento tan importante como es la adquisición de un hogar.

Al 58 % le surgen una serie de dudas respecto a todos los trámites, y confían más en una empresa que incluya en la venta de la vivienda la gestión de todos ellos.

Para el 56 % el hecho de que se les ofrezca ayuda para poder amueblar la vivienda es clave. Comparativas de precios, propuesta de proveedores, localización de productos, búsqueda de empresas de mudanzas… son pequeñas cosas que restan mucho tiempo y que provocan situaciones de agobio y estrés en el cliente.

Un 53 % de personas que estaban interesadas en adquirir una vivienda han declinado la decisión, porque en el primer contacto con la inmobiliaria/ promotora no han sentido la confianza que necesitaban para tomar tal decisión.

El 67 % considera que la compra de una vivienda es una experiencia, y que al menos, durante los primeros años de la hipoteca, sería bueno contar con servicios añadidos a la venta de la vivienda: servicio de manitas, gestiones que se encarguen de buscar el mejor seguro de hogar y de todos los papeleos, ayuda para comprar muebles, para contratar una persona de ayuda a domicilio…en definitiva, servicios que den respuesta a todas las necesidades de su día a día.

Un 88 % ha declarado que buscan tener una experiencia y recordar uno de los momentos más importantes de su vida como algo que va más allá como una mera operación de compra.

Además de la encuesta, y con el fin de que las inmobiliarias y promotoras puedan satisfacer las necesidades de un cliente que demanda experiencias se han medido que servicios son los que más llegarían a sus emociones.

Tener un gestor personal, servicio de medicamentos a domicilio, contar con gestiones administrativas de forma ilimitada, consultas a abogados, servicio de ayuda a domicilio, ayuda con la mudanza y búsqueda y comparativa de precios, son servicios que todos los encuestados han valorado con una puntuación de 9 sobre 10.

De igual modo, se ha medido en qué punto se sitúa el estrés que puede generar la decisión de comprar una vivienda. En una escala del 1 al 8, el estrés que se genera por todos los trámites derivados de la compra de una vivienda está situado en el punto 3. En las primeras posiciones se encuentran el miedo a pagar más por la propiedad y, en segunda posición, comprar una casa equivocada.

En este escenario, Alares ha desarrollado un producto específico para ayudar a las promotoras e inmobiliarias a dar respuesta a las necesidades de un cliente cada vez más exigente y con nuevas demandas sociales.

La persona que compra una casa lo hace con ilusión y esfuerzo. En ese sentido no defraudarles y darles el hogar que demandan es clave. En muchas ocasiones no se puede hacer una vivienda a medida, pero lo que si se puede hacer es estudiar la demanda y amoldar la oferta para que responda a una serie de necesidades reales que presenta la Sociedad actual.

El producto incluye los servicios más valorados por los clientes, y todos ellos dan respuesta a las necesidades del cliente y de su familia, durante los 5 años posteriores a la venta de la vivienda. El producto, que ya están comercializando varias inmobiliarias y promotoras, también se puede ofrecer para alquileres de vivienda.

 

Comentar