La conciliación también afecta a los abuelos

La conciliación también afecta a los abuelos

Abuelos

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Es indiscutible que la influencia de los abuelos tiene un gran impacto positivo en el crecimiento de los niños. Los vínculos entre éstos tienen muchos beneficios emocionales gracias al cariño y a las enseñanzas que sólo los abuelos tienen el poder de aportar. Sin embargo, la falta de conciliación en este país ha provocado que 7 de cada 10 abuelos tengan que ocuparse, por obligación, de sus nietos.

Esto hace de España el lugar donde más necesitamos de la ayuda de nuestros mayores para conciliar. Únicamente el 11% de los “abuelos canguro” lo cuida de sus nietos de forma voluntaria.

Una investigación de la mano de la Universidad de Ciencias de la Salud Pública de Glasgow realizada en 18 países, esclarece que los nietos que tienen que pasar su día a día con sus ascendentes tienen peor salud. Esto se debe a que los abuelos no son padres. No tienen por qué educarles. Consienten más a los pequeños con golosinas y escasa actividad física y esto influye de manera negativa en el día a día de los niños, ya que este escenario debería darse de manera ocasional y voluntaria.

Renunciar al trabajo por cuidar a los hijos también debería ser voluntario

Para evitar que los abuelos sean los responsables del cuidado de los niños y puedan disfrutar de tiempo de ocio con ellos sin obligatoriedad ninguna, muchos padres o madres se ven obligados a dejar sus puestos de trabajo.

4 de cada 10 mujeres españolas han tenido que dejar su trabajo para cuidar de sus hijos. Este dato contrasta con el 10% de padres que dice que tener un hijo afecta a su trabajo, lo que demuestra que hay que seguir luchando por conseguir una conciliación real y justa.

Según un reciente informe del Randstad Employer Brand Research 2018, España es el segundo país en valorar la conciliación. Y no es de extrañar, ya que todavía hay que trabajar mucho para que, ni los abuelos ni los padres, tengan la necesidad de renunciar a sus vidas por tener un hijo.

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