Una empresa feliz

Una empresa feliz

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Una empresa feliz. Cada 20 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Felicidad. Con motivo de ello, hemos querido dedicarle unas líneas a hablar sobre la felicidad y animaros a reflexionar sobre la misma, así como conocer la relación que hay entre felicidad y trabajo.

¿Se puede medir algo tan abstracto como la felicidad? ¿El significado de la felicidad cambia a lo largo del tiempo? ¿Qué es lo que nos hace realmente felices? ¿Somos felices en el trabajo, con la familia, haciendo deporte?

Si buscamos qué es la felicidad nos podemos encontrar con diferentes definiciones.

Por ejemplo, que es un estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno o, que la felicidad es un estado emocional que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada.

Para cada persona la felicidad significa algo diferente. Cada uno puede asociarla a algo determinado. A la familia, a la salud, a un nuevo empleo, a una relación de pareja, a conseguir ascender en el trabajo…etc.

Pero, ¿Una empresa puede ser una empresa feliz?

Sí. Una empresa la hacen las personas que trabajan en ella. Si tus empleados/as son felices, esa felicidad se contagiará en la empresa. Tendrás, por tanto, una empresa feliz. Pero, ¿cómo lo conseguimos?

Cuando se quiere conseguir una mayor innovación, creatividad, rentabilidad, eficiencia y productividad,  siempre se tiende a pensar en que lo conseguiremos con maquinaria, instalaciones o tecnología, entre otros. Y en efecto, todo eso ayuda, pero no es lo que nos va a dar los resultados que esperamos ni a diferenciarnos del resto.

Todas las personas nos pasamos trabajando un tercio de nuestra vida, y, a su vez, un tercio de las horas del día. Que ese tiempo sea 100 % productivo depende de cómo cuidemos de los trabajadores.

Si una organización piensa que, sólo mejorando el material y los equipos de la empresa, conseguirá liderar en el mercado, está completamente equivocada.

Una empresa eficiente depende de su activo más importante: las personas.

Detrás de esas personas existen familias, sueños, ideas, sentimientos y aspiraciones. Por lo tanto, la empresa tiene una responsabilidad social con aquellos que invierten una tercera parte de su tiempo vital en hacer crecer a la organización. Los empleados/as también tienen derecho a crecer con ella.

En la empresa, es vital crear un entorno donde el trabajador pueda desarrollarse, donde se le escuche, donde se le de respuesta a sus necesidades. Donde se le cuide.

Para saber qué es lo que hace feliz a los trabajadores, lo primero que hay que hacer es saber cuáles son sus necesidades y dar respuesta a ello. Saber qué les preocupa, cuáles son sus miedos.

En otros post ya hemos mencionado como las nuevas generaciones demandan cada vez más a las empresas algo más allá de una retribución económica. Demandan compromiso. Con ellos y con los suyos.

El salario emocional cada vez cobra más fuerza y va de la mano de la felicidad. No se pueden separar y las empresas deben tomar conciencia de ello. El dinero ya no es la única baza para conseguir que un empleado sea feliz y se quede con nosotros. El dinero no puede aliviar una preocupación mientras estamos trabajando o un malestar. Como todos sabemos, hay cosas que sencillamente no se pueden comprar, y la felicidad, es una de ellas.

¿Y tú, eres feliz en tu trabajo?

Comentarios

  1. Dolores Videla Jáuregui

    Muy buen artículo, cada vez más el componente emocional tiene efecto en los resultados y es importante que las empresas de todas las embergaduras lo consideren.

  2. Comunicación Alares

    En efecto, el componente emocional cada vez cobra una mayor importancia dentro de las empresas, quienes empiezan a tomar conciencia de que influye de manera muy positiva en sus resultados.

    Muchas gracias por su comentario.

    Un saludo

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