Es una cuestión de win-win

Es una cuestión de win-win

Silla de Ruedas

Es una cuestión de win-win. Una cuestión de ganar- ganar. Y es que, todos ganamos con la inclusión de las personas con discapacidad.

La inserción social pasa por la inserción laboral, ya que para la consecución de la autonomía económica e independencia es necesario  un salario económico y emocional.

Para cualquier empresa es idóneo que contrate servicios de un centro especial de empleo como parte integrante de su estrategia de responsabilidad social.

Cualquier organización que externalice un servicio con Alares Social CEE no solo tiene un retorno económico positivo, (ya que un Centro Especial de Empleo cuenta con mayores ventajas fiscales que una empresa ordinaria) sino que obtiene un gran valor social, apostando por la inclusión de las personas con discapacidad y por la creación de puestos de trabajo.

Al final una empresa que opera en el mercado tiene que devolverle a la sociedad la confianza que esta deposita en ella cuando compra sus productos o servicios. Todas las personas hacemos discriminación positiva sobre aquellas empresas que se preocupan por la Sociedad, frente a la discriminación negativa de aquellas que no lo hacen. A la hora de decantarte por una empresa u otra, el hecho de que una empresa sea Socialmente Responsable y trabaje por la igualdad de oportunidades, sin ningún tipo de discriminación, es cada vez más, un factor determinante a la hora de adquirir un producto o servicio o no hacerlo.

La Responsabilidad Social es de todos, donde las organizaciones tienen más poder y, por tanto, tienen que predicar con el ejemplo y tener ese compromiso social. Esta Responsabilidad Social deja una huella tan positiva para la organización, que el hecho de contratar personas con discapacidad hace que mejore notablemente el rendimiento de los demás trabajadores y  su compromiso con la compañía, fortaleciendo el trabajo en equipo. La Inclusión laboral de las personas con discapacidad permite contratar a personas muy formadas que hacen su trabajo con mayores niveles de calidad, implicación y compromiso, incluso que una persona que no tiene discapacidad. Es un retorno positivo para todos, donde la propia persona ve como mejora su autoestima, al sentirse plenamente integrada, y que puede ejercitar plenamente sus derechos.

El impacto social, laboral y económico, es rentable en cualquiera de sus vertientes. Al final es una cuestión donde todos los actores implicados ganan.

Una cuestión de win-win

 

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