La Teleasistencia Móvil Alares®

La Teleasistencia Móvil Alares®

 Movilidad, Comunicación. Localización y Asistencia Personal las 24 horas.

La filosofía de servicio de Alares® surge para dar respuesta a las necesidades de la sociedad en el Siglo XXI. Este Siglo puede considerarse el marco temporal de un mundo distinto, con necesidades sociales y colectivas diferentes.
Nuestro objetivo primordial es ser capaces de dar respuesta a las nuevas necesidades asistenciales que hoy tienen las personas, las familias y los dependientes.

Los principales cambios que queremos destacar en la sociedad actual y que afectan al nivel de cobertura al que debemos dar respuesta son los siguientes:

a. El rol de los miembros de la familia ha cambiado.
b. El hombre y la mujer tienen, por igual, sus propias aspiraciones personales y profesionales que además hoy están amparadas por la ley de igualdad.
c. La familia, como unidad básica de convivencia en la que se articula la sociedad, requiere las mismas atenciones de siempre, e incluso más porque determinados cambios sociales han fomentado la necesidad de cuidados intensivos a determinados familiares.

Estos cambios sociales en el siglo actual han propiciado la aparición de un entorno de cambio, en el que han florecido nuevos valores y por tanto nuevas necesidades. A todos estos cambios han contribuido enormemente los avances que se están produciendo en el campo de la medicina, la investigación científica y la atención de la sociedad a nuevas patologías que antes se encontraban más olvidadas.


Los cambios en la sociedad que queremos destacar desde un punto de vista asistencial son los siguientes:

1. Aumento creciente de la población mayor que se ha duplicado en los últimos 30 años y alcanzando el número de más de 6,6 millones de mayores de 65 años en el año 2000.
2. La generalización en nuestra sociedad del denominado “envejecimiento del envejecimiento”, es decir, el aumento imparable del número de mayores de 80 años que también se ha duplicado en los últimos 20 años. Debemos tener en cuenta que el porcentaje de dependientes entre los mayores de 80 años triplica el porcentaje de los dependientes mayores de 65 años.
3. La incorporación masiva de la mujer al mercado laboral, con un incremento importantísimo desde el año 1995, con la consiguiente modificación en las estructuras familiares y en los datos de atención a las personas dependientes.
4. Los incrementos de las exigencias profesionales en un contexto de enorme competencia empresarial y mundial que obliga al país y a las empresas a contar con todos los recursos humanos disponibles para ser competitivos. A ello se une también la cada más relevante “escasez del talento”, que motiva que una sociedad como la actual no pueda desaprovechar todos sus potenciales personales a su disposición.

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA FAMILIAR Y ATENCIÓN A LAS PERSONAS DEPENDIENTES.

Esta transformación social que hemos mencionado en el capítulo anterior incide primordialmente en la cultura social y en las formas de organización familiar.
España junto con otros países del entorno latino, como Italia y en menor medida Francia partían de un concepto “familista” de la atención a las necesidades y cuidados de las personas, de tal modo que la obligación de prestación de cuidados a los mayores y a los dependientes solía quedar fuera de la cobertura a través de mecanismos públicos. Estas tareas y obligaciones eran asumidas por las propias familias, al entenderse esto como una obligación inherente a la persona como miembro del grupo familiar.
Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente este modelo tradicional ha evolucionado en los últimos años a un modelo de mayor independencia y autonomía entre sus miembros. Se está produciendo un acceso irreversible de todos sus miembros al mercado laboral y por tanto un alejamiento de todos los servicios que habitualmente quedaban dentro de la “casa” (tareas domésticas o menajeras, atención a los mayores, cuidados personales a los dependientes, etc). Al tiempo la sociedad y la empresa actual exigen un incremento acelerado de las exigencias profesionales, que ante el aún inmaduro desarrollo de las políticas de conciliación, llevan también al alejamiento de los modelos de atención clásicos. Y finalmente el acelerado y estresante ritmo de vida en nuestros días hacen difícilmente viable compaginar dos tareas tan exigentes en cuanto a la intensidad y número de horas de atención, como son las actividades profesionales y el cuidado de los dependientes, mayores y niños.
Además de todos los condicionantes sociales anteriores en marzo de 2007 ha entrado en vigor la Ley de igualdad efectiva entre hombres y mujeres, cuyos postulados y principios entran en contradicción evidente con la atención a todos estos colectivos por parte de mujeres de sus propias familias que veían así mermadas sus capacidades de integrarse y desarrollarse en el mundo profesional.
Por todo ello, desde Alares veíamos como absolutamente necesario desarrollar productos y servicios de apoyo a las familias.

LA LEY DE DEPENDENCIA.

EL B.O.E. publicó el día 15 de diciembre de 2006 la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia que entró en vigor el día 1 de enero de 2007.
Esta ley reconoce por primera vez en nuestro país un derecho subjetivo a las personas en situación de dependencia a ser atendidas por prestaciones que se ajusten a sus necesidades
Como premisa sociológica sobre la necesidad dentro de la población española de esta ley señalaremos lo siguiente:

La Encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas del año 2004 señalaba que

– El 68,5% de los españoles citaban el apoyo a las personas dependientes entre las tres medidas más importantes que debería acometer el Gobierno para facilitar la vida familiar.
– El 70% de la población se muestra partidario de asumir subidas de impuestos si éstos se dedican a incrementar los servicios sociales de atención.

Desde nuestro punto de vista como entidad especializada en la asistencia familiar la ley de dependencia distingue los servicios que reconoce según su finalidad.
Una finalidad sería la orientada a los Servicios de Promoción de la Autonomía personal, en la que destaca como recurso estrella la Teleasistencia, regulada en el artículo 15 de la ley.
Otra finalidad de la ley está encaminada a la prestación efectiva de servicios de atención y cuidado, con los recursos específicos de los servicios de ayuda a domicilio, centros de día y de noche y los servicios de atención residencial. La especificidad de esta última tipología de servicios es que se atienden necesidades indefinidas o crónicas de personas dependientes previamente valoradas como tales.
Sin embargo quedan fuera de la protección de ley de dependencia todas aquellas situaciones puntuales de necesidad de otras personas y de familias que no tengan una situación permanente de dependencia. Ejemplos de todo ello son por ejemplo: situaciones de postoperatorio, convalecencias médicas, periodos de reposo, enfermedades temporales de niños, menores que se encuentran solos determinadas horas del día, situaciones de violencia de género y otras situaciones similares.
A todas estas necesidades puntuales o temporales de atención podemos dar respuesta a través de la tecnología aplicada a los servicios clásicos de teleasistencia, lo que desarrollaremos a partir de ahora.

SERVICIOS PARA LA PROMOCIÓN DE LA AUTONOMÍA PERSONAL: LA TELEASISTENCIA DEL SIGLO XXI.

Previamente nos gustaría señalar dos cuestionamientos importantes de cara a la definición de la nueva teleasistencia.

1. ¿Qué Servicios debe cubrir?

Basándonos en diversos trabajos de investigación de la Fundación Alares, dedicada a la investigación y promoción de diversos temas como la discapacidad y la dependencia, entre usuarios del servicio de Teleasistencia y sus familiares hemos detectado una creciente demanda de servicios a las necesidades actuales, como son:
– Necesidades de control y vigilancia ante situaciones de emergencia, motivadas por circunstancias excepcionales y también por la vida cotidiana.
– Servicios que den respuesta a las necesidades coyunturales del día a día de la persona mayor o dependiente que vive sola (situaciones de enfermedad, postoperatorios,…)
– Servicios individualizados y adaptados a medida de cada persona y ajustados a su situación personal.
– Servicios vinculados específicamente a ciertos colectivos, como discapacitados, menores, violencia de género, etc.

2. ¿Con qué Tecnología?

La tecnología sobre localización fiable y teleasistencia móvil se está desarrollando muy rápidamente, pero aún es insuficiente y además debemos tener presente que no todos los usuarios requieren las mismas prestaciones tecnológicas sino que éstas deben ser adecuadas al servicio que se trata de cubrir y especialmente ha de ser acorde con las necesidades y grado de dependencia del usuario final.
La Teleasistencia tradicional (en casa) es un servicio de carácter social que ofrece las 24 horas del día al usuario una comunicación bidireccional con un centro de respuesta y atención especializado y respuesta inmediata ante determinados acontecimientos, bien directamente o bien movilizando recursos externos.
Como principal ventaja de este servicio destacamos que aporta SEGURIDAD al usuario en su casa y control y la asistencia comentada 24 horas al día/365 días al año. Al tiempo permite a la persona mantener su autonomía y su independencia dentro de su hogar, siendo esta motivación útil al usuario y a su familia y aportando también tranquilidad.
Sin embargo este recurso presenta un inconveniente o deficiencia: la falta de movilidad. Es un recurso limitado espacialmente al domicilio del usuario y no permite la comunicación, el control y la asistencia sociosanitaria en el interior y en el EXTERIOR de su casa.

LA TELEASISTENCIA MÓVIL.

La filosofía que debe guiar el diseño de un adecuado sistema de teleasistencia móvil debe ser la de complementar y eliminar las deficiencias de la Teleasistencia en casa, permitiendo la máxima libertad, autonomía y seguridad de la persona. Igualmente y como elementos definitorios de un buen sistema de teleasistencia destacamos como caracteres esenciales los siguientes:

a) Movilidad: control dentro y fuera de casa
b) Localización fiable: sistema A-GPS apoyado con GSM-LBS
c) Comunicación: le pueden llamar y él puede llamar. Es un Teléfono Móvil sin teclas ni números, fácil de usar.

Evidentemente todos estos condicionantes únicamente son viables si se produce una evolución acorde de la tecnología que mejore cada uno de estos procesos. La evolución además debe basarse en permitir al máximo la movilidad del usuario con la mejora de prestaciones. Debe también ser totalmente fiable en materia de localización con la introducción de las tecnologías que después mencionaremos. También debe ser competitiva en precio, de modo que haga de ella un recurso accesible para la mayoría de la población y no consiga restricciones de su uso. Y finalmente también destacamos como factor clave de la teleasistencia móvil la eficiencia de la batería que históricamente ha estado muy mermada por los sistemas de localización GPS.
Todos estos factores han evolucionado muy rápido en los últimos tiempos y actualmente nos permiten disponer de equipos que cumplen todas las condiciones y especificaciones técnicas que antes hemos mencionado.

Análisis del sistema de Localización.
Toda esta parte del trabajo del proyecto de localización la ha realizado Alares junto con la empresa NAVENTO, compañía del Grupo Avanzit, líder en el campo de la investigación e innovación en materia de localización.
No obstante, todas las premisas de trabajo se han realizado teniendo en cuenta los estudios y la experiencia en el campo sociosanitario de la empresa Alares. Como primer condicionante hemos establecido que es necesario garantizar el máximo posicionamiento o localización del dispositivo en situaciones de emergencia. Sin embargo, hasta hace muy poco tiempo la sola integración A-GPS en un dispositivo portátil y pequeño no es suficiente por sí mismo para garantizar un servicio que permita la máxima seguridad de localización.
Solamente la combinación de la tecnología A-GPS, un sistema de localización con dispositivo asistido, combinado con una serie de factores claves en la definición, concepción y diseño del dispositivo, permite alcanzar todas las prestaciones deseadas.
Con la periodicidad que se establezca, el sistema transmite su localización y la lectura de velocidad de un acelerómetro a través de GPRS a un servidor central, donde, además de la Central de Teleasistencia, cada usuario autorizado puede consultarla y verla, a través de su teléfono móvil GPRS o de su PC, en un interfaz desarrollado sobre Google Maps. Este dispositivo permite obtener un informe con el ID del mecanismo (y permite seguir varios a la vez) con la fecha, hora, situación, velocidad en ese momento y nivel de carga de la batería.
Para el desarrollo técnico del sistema se han partido de las siguientes hipótesis de desarrollo:
– En el primer punto el A-GPS garantiza el 100% la localización en exteriores, mientras que en el interior de sitios cerrados como parkings, metros, edificios, etc no se garantiza al 100% la disponibilidad de la localización.
– A partir de esta premisa se identifican diferentes escenarios de uso para el usuario:

1. En el estado 1 el usuario se encuentra en el exterior, en la calle, en un coche, etc en estado de localización permanente (con un estado de localización satélite GPS garantizado)
2. En el estado 2 el usuario se encuentra en su casa, en un edificio, garaje, … , donde la cobertura a través de GPS no está garantizada al 100%. En este supuesto el sistema memoriza la última posición del aparato móvil que ha recepcionado el satélite y lo mantiene grabado, durante el tiempo que no está localizado. Igualmente el dispositivo vuelve a activarse y a memorizar el primer punto en el cual el satélite vuelve a recibir la señal del aparato. De este modo se obtienen dos puntos de localización con la última y la primera posición y al tiempo se combinan esos dos momentos con los sistemas de localización tradicionales por celdas (LBS) GSM.

Con la combinación de los dos estados mencionados en el funcionamiento del dispositivo localizador, se maximiza la seguridad en todos los servicios de teleasistencia móvil especialmente en los de localización de personas mayores y dependientes con necesidades especiales allá donde se encuentren, en cualquier parte del mundo.
Esta tecnología permite el uso de la localización como algo cotidiano con localizadores potables, cómodos y autónomos y con una utilización a través de Internet o de un teléfono móvil con tecnología GPRS.
Todos los estudios de desarrollo mencionados han permitido madurar todas las potencialidades que permiten asegurar la localización de la persona en un 100% de los casos.
Sin embargo, quedaba pendiente de solucionar otro de los problemas importantes del localizador: el consumo de energía.
El funcionamiento del dispositivo siguiendo los pasos que hemos descrito en los Estados 1 y 2, requiere un funcionamiento del GPS de forma continúa, con localizaciones constantes punto a punto, lo que penalizaba de modo importante el ahorro de energía del mecanismo.
Por ello, todos los estudios que se han realizado estaban encaminados a introducir factores de bajo consumo que consiguieran elevados ahorros de energía para aumentar la autonomía.
En ese propósito se introdujeron dos factores de corrección:

A. Factor 1: Modo de Maximizar la Autonomía: el localizador funciona única y exclusivamente al presionar el propio Usuario el botón de emergencia a al llamar a la central de teleasistencia o al lanzar esta una señal de localización del Usuario.
B. Factor 2: Sensor de Movimiento. El dispositivo está en modo de muy bajo consumo cuando detecta que no se produce ningún movimiento, y al tiempo el sistema GSM para realizar llamadas de voz está siempre encendido.

La combinación simultánea de estos dos factores permite que la batería dure hasta 4 días.

EL RESULTADO FINAL.

La combinación conjunta de todos estos desarrollos, junto al trabajo desarrollado por Alares y Navento ha dado como resultado definitivo el Equipo que comercialmente hemos llamado: GHOST.
Este resultado ha combinado el conocimiento de Alares® sobre las necesidades de los Usuarios que precisan movilidad con la tecnología, desarrollo del equipo y sistema de localización A-GPS realizado por Navento. Para todo, la configuración de la cartografía mundial se ha realizado a través de un acuerdo con Google para aportar sus mapas y cartografías mundiales de fácil uso (Google Maps).
La definición de todos los servicios asistenciales la ha realizado Alares a través de nuestra experiencia en servicios privados asistenciales a las personas y especialmente al colectivo de dependientes. También ha sido de vital importancia los resultados del programa de investigación de necesidades de personas dependientes llevado a cabo por la Fundación Alares. Igualmente ha sido de gran utilidad la definición de las necesidades y requerimientos específicos de los enfermos de Alzheimer, para lo que hemos contado con la colaboración de AFAL Contigo (Asociación Nacional de Alzheimer).
En cuanto a las características principales del equipo de Teleasistencia Móvil Alares -Ghost son los siguientes:
– Peso: 94 gramos.
– Dimensiones: 96,5 x 43,5 x 27,5 mm.
– Se configura como un teléfono móvil normal que permite recibir y emitir llamadas.
– Dispone de un botón de emergencia, grande y fácil de reconocer.
– Tiene 3 botones de llamadas directas (a través de 3 números programados).
– Dispone de manos libres configurable.
– Cuenta con micrófono de alta sensibilidad y ovni-direccional.
– Tiene avisos sonoros y luminosos de llamadas.
– Programación en remoto garantizada a través de GPRS.
– Precio total del equipo inferior a 200 €

Como característica diferencial y específica dispone de la Programación de un Sensor de Movimiento, de Inactividad y de Caídas, lo que permite detectar posibles caídas o accidentes del usuario del teléfono. También hemos creído conveniente introducir una batería adicional para situaciones particulares de usuarios que requieran un uso intenso acoplando al sistema.
A través del sistema de localización cartográfica con mapas el dispositivo Ghost tiene la posibilidad de configurar zonas de seguridad predefinidas. Este dispositivo es especialmente útil en aquellos supuestos en los que queremos que el sistema nos emita una señal cuando el usuario sale de una zona previamente definida (por ejemplo en el caso de enfermos de alzhéimer), porque esta localización en tiempo real podrá estar autorizada por parte de determinados familiares u otras personas con permiso (como un cuidador profesional).

CONCLUSIONES.

Desde nuestro punto de vista la Teleasistencia Móvil hoy en nuestra sociedad puede jugar un rol y un papel muy importante. Creemos que debe convertirse en un recurso asistencial de primer orden por las ventajas que aporta a las familias y a sus integrantes, con papeles muy diferentes a los del pasado y donde la movilidad y, a la vez, la soledad de las personas mayores es cada vez mayor. Aporta la gran ventaja de dar respuesta, seguridad y atención tanto dentro como fuera del domicilio de la persona que lo utiliza y sirve de elemento de comunicación en cualquier situación.
La teleasistencia móvil rompe las limitaciones que presenta la teleasistencia tradicional, en el domicilio, y es un recurso tecnológico de vanguardia que permite la comunicación intergeneracional y presta atención psicológica ante situaciones de soledad.
Además la Teleasistencia Móvil Alares® con localización A-GPS permite cubrir tanto las necesidades indefinidas de los dependientes como las situaciones puntuales de asistencia por enfermedad o situaciones de convalecencia por postoperatorio.
Desde el punto de visto de Alares, el servicio de Teleasistencia móvil debería contribuir además a cubrir las necesidades de la sociedad actual, conjugando el servicio básico de atención de emergencias y control con una serie de servicios asistenciales puntuales que mejoran su calidad de vida diaria y le aportan autonomía e independencia. De tal modo que el sistema de atención no quede limitado únicamente al servicio de teleasistencia ante urgencias sino que sirva para atender todas sus necesidades específicas de atención del día a día.
Este catálogo de servicios sociosanitarios adicionales, que en Alares hemos denominado COBERTURA ASISTENCIAL FAMILIAR, se componen del acceso ante situaciones de necesidad puntual a servicios de ayuda a domicilio con prestaciones de atención personal al usuario y prestaciones de atención doméstica por enfermedad, postoperatorio, etc, incluyendo también servicios de tratamientos especializados (psicólogos, fisioterapeutas,…). También se incluyen servicios de Selección de personal de asistencia sociosanitaria y de asistencia en el hogar, tanto para determinados periodos de tiempo, como de carácter indefinido.
Además la Teleasistencia Móvil Alares® da acceso preferente a la gestión de servicios de pequeñas reparaciones en el hogar, para dar respuesta a necesidades urgentes que ocasionalmente se pueden presentar en el domicilio y que causan gran desasosiego al usuario que se ve metido en esta situación.
Finalmente nos gustaría destacar la inclusión dentro del servicio de teleasistencia móvil Alares® el programa de la 2ª opinión médica internacional para diagnósticos de enfermedades graves y de su tratamiento, con absoluta reserva y confidencialidad para el usuario, y también el servicio de orientación telefónica médica, jurídica, psicológica, social y dietético-nutricional, atendida siempre por profesionales formados y experimentados y en el que también está totalmente garantizado el anonimato del usuario que hace uso de ellos.
La combinación y tratamiento en común de la teleasistencia y estos servicios sociosanitarios aportan una mayor Calidad de Vida, Seguridad, Independencia, Autonomía y Tranquilidad para el usuario y toda la familia.

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