Record de absentismo laboral en España: ¿cómo evitarlo?

Durante 4 años consecutivos, la ausencia al puesto de trabajo por parte de los empleados y de las empleadas no ha hecho más que aumentar. Según el último informe elaborado por ADECCO, entre los años 2014 y 2017 la cifra de personas que faltan a su cargo aumentó en total un 21%, y hoy en día hemos alcanzado el máximo histórico desde el 2007, llegando al 5’1% de horas no trabajadas de manera injustificada.

Según el estudio, solo año pasado, este fenómeno les costó a las empresas españolas 75.449 millones de euros.

Las tasas más altas de absentismo se dan en el sector servicios, con un 5,1%, seguido del ámbito de la industria y de la construcción.

La gamificación como herramienta contra el absentismo

Utilizar una dinámica de juegos en el ámbito corporativo tiene una gran lista de beneficios. No solo aumenta la productividad de los trabajadores y de las trabajadoras, si no que crea un ambiente laboral de compañerismo y de bienestar, reduciendo considerablemente el porcentaje de absentismo laboral.

Según el último estudio elaborado por el National Center for Biotechnology Information (NBCI) de EE.UU., la gamificación en el entorno laboral mejora los resultados de las empresas hasta en un 20% y aumentar el compromiso de los trabajadores en un 30%. Además, está demostrado que reduce la rotación de personal en un 78%, por lo que es una opción más que consolidada para retener talento.

Todos estos datos explican los resultados del estudio de Deloitte, que revela que el 25% de las compañías incluirán dinámicas de este tipo en los próximos años.

Para que esta táctica funcione, deben estar implicados desde la dirección de la empresa, hasta el departamento de recursos humanos. De esta manera, el entusiasmo y la participación se transmitirán a los colaboradores a quienes va dirigida.

Cómo implantarla en el sector servicios: el Contact Center del CEE de Alares ya lo hace

Desde el momento en el que se realiza la entrevista de trabajo, el Centro Especial de Empleo de Alares pone en marcha en su Contact Center un conjunto de dinámicas con el objetivo de aumentar la productividad de los trabajadores y trabajadoras y ofrecer un servicio diferenciado al de los Contact Center tradicionales.

Para lograr la continuidad de la consecución de estas metas, el proceso se da desde la formación hasta la incorporación al puesto del empleado o empleada. De esta manera, mejora el desarrollo del trabajo, sacando lo mejor de cada uno.

Estas actividades se implantan tras decidir a través de reuniones, cual es la evolución y los objetivos del servicio en concreto. Tras este análisis, se deciden qué juegos son los más indicados para tener un mayor impacto en la plantilla y acelerar su motivación para lograr las metas establecidas.

¿Qué significa esta metodología para los empleados y empleadas?

Analizando sus áreas de mejora, y reforzando sus puntos fuertes, los agentes tienen presente en qué puntos tienen que centrarse de su labor en el Contact Center. Los juegos ayudan a que su motivación para conseguir los objetivos no decaiga, y el reconocimiento por parte tanto de sus responsables como de sus compañeros lo definen como realmente gratificante.

Los juegos que más gustan son aquellos que implican la integración grupal y de todos los agentes. Además de romper la rutina y aumentar el compañerismo, los participantes aceptan que mejora su desarrollo profesional y que aprenden algo en cada juego que se lleva a cabo, ya sea sobre sí mismos en cuanto a fortalezas y debilidades, o sobre conceptos externos relacionados con su ámbito de trabajo.

Para el departamento de recursos humanos, esta herramienta ha sido clave para desarrollar todo el potencial, talento y compromiso de los colaboradores. Tanto es así, que se han conseguido con eficacia objetivos relacionados con resultados de campañas, ventas y fidelización.

 

 

El coste del absentismo en España por causas ocasionales si situó en el 1,15% del PIB

Para las empresas el absentismo laboral se presenta como uno de los problemas más difíciles de atajar. Según datos de un estudio realizado por PIMEC, el pasado 2010 la tasa de absentismo en España se situó en el 5,07%, siendo el sector industrial el que tiene la tasa de absentismo más alta (6,2%), seguido del tercer sector (4,9%) y el sector de la construcción (4,1%).

El absentismo es un grave problema para las entidades españolas, principalmente para medianas y grandes empresas y aunque existe conciencia de que existe este problema, las medidas son escasas y las pocas que se establecen, consisten en controles y sanciones que pueden perjudicar el clima laboral y afectar de este modo a la productividad.

Y sin embargo, menos son las entidades que apuestan por desarrollar programas y medidas de conciliación de la vida laboral, familiar y personal, tan valorados por los trabajadores y que además, ayudan a mejorar su nivel de implicación con los objetivos de la empresa.

La conciliación: uno de los aspectos más valorados por los trabajadores

Un informe realizado por el Instituto Great Place to Work recoge que las 50 mejores empresas para trabajar en España se encuentran siete puntos por encima, en cuanto al desarrollo de políticas de conciliación de vida laboral, familiar y personal, de las demás entidades españolas.

Y es que según afirma el 67% de los empleados de estas cincuenta empresas tienen una serie de beneficios sociales personalizados que no encuentran en otros lugares de trabajo, porcentaje que desciende hasta el 57% en los trabajadores de otras organizaciones.

Estas compañías, creadoras de 2.000 puestos de trabajo, han sabido fomentar uno de los aspectos más valorados por los trabajadores: poder compaginar sus obligaciones laborales con su vida familiar y personal. Lo que les ha ayudado por otra parte, a situar los índices de absentismo laboral en sólo un 1,6%.

El absentismo, una carga de 9.000 millones para las empresas

El 22% de los trabajadores españoles faltan de forma injustificada a su trabajo, normalmente por algún tipo de obligación familiar o por la necesidad de solucionar asuntos burocráticos. Estas faltas injustificadas suponen un coste de 9.100 millones para las empresas españolas.

Esto sitúa a España como uno de los países europeos con mayor índice de absentismo laboral, un absentismo que además de consecuencias económicas, repercute en la imagen de la empresa, en el ambiente laboral y por supuesto afecta en el grado de compromiso de los empleados con la organización. Éstas son algunas de las conclusiones a las que llega un estudio que se ha realizado en 10 países europeos distintos.

Para controlar el absentismo expertos señalan que es fundamental la formación de los mandos intermedios, pues son estos los que entran en mayor contacto con los empleados. Para ello, es muy buena herramienta el coaching, metodología que sirve para fomentar el liderazgo. Pero también es muy efectivo contra el absentismo incluir políticas que fomenten el compromiso de los empleados con la organización. Entre ellas, destacan la flexibilidad horaria, el teletrabajo y otras medidas de conciliación de vida familiar y laboral. La motivación es una vía para reducir el absentismo y hacer a las empresas más productivas y competitivas.