Alares participa en la Primera jornada del Consejo Sectorial CEDDD de Empleo sobre el empleo protegido

Beatriz Coleto

Expertos y profesionales del Consejo Sectorial de Empleo del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD) explicaron las posibilidades que ofrece el mercado laboral a las personas con discapacidad. También hablaron sobre las ventajas que ofrecen el empleo protegido y los Centros Especiales de Empleo como vías para la inclusión efectiva y real.

Beatriz Coleto, gerente de Cultura y Gestión de personas en Grupo Alares participó en el evento. También se unió Ángel Luis González, director gerente de Almida y presidente de la Confederación Nacional de Centros Especiales de Empleo (CONACEE). Asimismo, Almudena Fernández-Golfín, gerente de CONACEE, fue otra de las ponentes. Las ponencias fueron seguidas en directo por un centenar de personas. La sesión se celebró online, fue libre (previa inscripción) y accesible con ILSE.

«Si hay algo que está claro es que el empleo mejora la autoestima de las personas con discapacidad, propicia que tengan relaciones sociales, les da autonomía económica y les permite tener un proyecto de vida».  Con estas palabras culminó el presidente del Consejo Español para la Defensa de la Discapacidad y la Dependencia (CEDDD), Albert Campabadal, la primera jornada del Consejo Sectorial de Empleo de la entidad asociativa. En dicho encuentro se analizó la situación actual del mercado laboral para las personas con discapacidad. También se explicó cómo el empleo protegido representado por los Centros Especiales de Empleo (CEE) son excelentes herramientas para conseguir la inclusión sociolaboral efectiva y real de este colectivo.

Ventajas de los Centros Especiales de Empleo

Beatriz Coleto afirmó que los CEE “son el motor que lidera el cambio social en el ámbito de la discapacidad”. Según explicó, ayudan a superar barreras que las personas con discapacidad encuentran en el acceso al emple. También aumentan la tasa de empleabilidad de las personas con discapacidad. Otra ve de las ventajas es que capacitan a las personas con discapacidad al acceso al empleo, forman y acompañan en el desarrollo de la persona con discapacidad. Finalmente, señaló que dichos centros establecen las relaciones precisas con el entorno familiar y social de los trabajadores con discapacidad, con el objeto de estimular su estabilidad laboral.

En 2020, España cerró el ejercicio con un total de 18.904.852 personas afiliadas a la Seguridad Social. De ellas, 282.884 tenían discapacidad. Los trabajadores con discapacidad representan el 1,50 % del total de afiliados. Sube así la afiliación de las personas con discapacidad dos décimas respecto al año anterior. En 2019 estas suponían el 1,48% de la población.

Casi el 50% de las empresas en España asegura que su productividad ha aumentado con el teletrabajo

EL TELETRABAJO EN TIEMPOS DEL COVID-19 DIRIGIDO A EMPRESAS
  • Según el segundo informe de Alares sobre Teletrabajo en Tiempos de Covid-19, el 49,50% de empresas que han medido su productividad, ha notado una mejora.
  • Más de la mitad de las empresas que proporcionan flexibilidad horaria y servicios de conciliación personal y laboral a sus plantillas observa un incremento de la productividad.
  • Más de la mitad de las empresas encuestadas, el 58,33%, continuará con el teletrabajo cuando la situación se normalice y el 93,94% está dispuesto a compensar los gastos derivados.
  • Empresa y persona trabajadora coinciden en ver en positivo la modalidad de teletrabajo.

En el primer informe realizado por Alares sobre Teletrabajo y flexibilidad en Tiempos de Covid-19 dirigido a las plantillas de las empresas, los empleados/as recibían de manera positiva la modalidad de teletrabajo, algo que se corrobora en este segundo informe, donde hemos preguntado lo mismo a las empresas y éstas tienen una opinión idéntica.

Del total de empresas encuestadas, el 56% ha implementado la modalidad de teletrabajo durante el confinamiento para toda la plantilla, y el 41,67% lo ha implantado para una parte. Los motivos que han impedido a las empresas implantar esta forma de trabajo durante el Estado de Alarma, se deben en un 50% a la imposibilidad productiva y en un 33,34% por los ERTES.

La productividad mejora y la satisfacción del empleado/a también.

Los datos analizados confirman que el 28% de las empresas ha establecido procedimientos especí­ficos para medir la productividad del trabajo en remoto. El 49,50% afirma haber notado un aumento de la productividad de sus trabajadores/as, mientras que el 35,64% ha mantenido los mismos resultados que antes del Estado de Alarma. Por otro lado, también es importante contar con la valoración de la propia persona trabajadora, o eso piensa el 56% de las compañías encuestadas, las cuales han realizado un seguimiento de su plantilla midiendo el índice de satisfacción durante el confinamiento.

El 54,44% de las empresas que ofrecen flexibilidad horaria a su plantilla ha visto incrementada su productividad.

Parece que las organizaciones que se preocupan por la calidad de vida de su plantilla, y ofrecen flexibilidad de la jornada, obtienen un claro beneficio. El informe de Alares también revela una relación positiva entre flexibilidad y disminución de absentismo para un 56,45% del total de las compañías. También, un 75,76% ha establecido protocolos de comunicación para favorecer el contacto permanente con los equipos de trabajo, evitando así varios de los hándicaps de esta modalidad como pueden ser el aislamiento, la soledad o la disminución del sentimiento de pertenencia.

Hay que señalar que el 37,88% de las organizaciones ha favorecido la flexibilidad horaria de toda su plantilla, mientras que el 47,73% la ha facilitado únicamente en los puestos que así lo permitían.

En palabras de Mar Aguilera, Directora de Fundación Alares e impulsora del este informe: “Las empresas que apuestan por cuidar a sus trabajadores/as, proporcionándoles servicios que mejoran su calidad de vida, obtienen mejores resultados que derivan en una mejora de la competitividad a todos los niveles.”

En este sentido, hay que destacar que el 51% de las empresas que proporcionan servicios de cuidados a sus plantillas han incrementado su productividad. Asimismo, es interesante observar la tipología de servicios que han proporcionado las empresas a sus plantillas durante el con­finamiento. En primer lugar, el 26,25% de empresas ha ofrecido ayuda médico-psicológica, seguido de las gestiones administrativas en un 19,38%. Le siguen, aunque a cierta distancia, la ayuda a domicilio ante enfermedad (9,38%), teleasistencia para mayores (6,88%), compra de medicamentos (6,88%), profesores particulares (6,25%), apoyo en gestiones para traslados geográficos (5,63%), apoyo en domicilio por el nacimiento de un bebé (5,63%), ayuda ante pequeñas reparaciones y mantenimiento del hogar (5,63%), y con un mismo porcentaje del 0,63%, fondos de ayudas especiales, envío a domicilio de equipos de protección frente a la Covid-19 y proporcionar vivienda a padres con bebés, que eran desahuciados todos.

Otro de los aspectos fundamentales de la modalidad del teletrabajo es contar con un entorno seguro y cómodo dentro del domicilio. Por ello, las empresas deben promover hábitos de seguridad e higiene que fomenten la comodidad de la persona trabajadora en su hogar. El 89,74% de las organizaciones encuestadas han facilitado información al respecto: un 26,37% aporta consejos sobre la comodidad en el lugar de trabajo, un 22,71% da recomendaciones a la hora de diferenciar el espacio laboral y personal, y otro 22’34% sobre Prevención de Riesgos Laborales.

A la hora de implementar el teletrabajo, muchas empresas han establecido algún tipo de priorización según el colectivo. Por ejemplo, el 28,15% ha dado antelación a las personas que presentaban factores de riesgo frente al Covid19, un 22,96% tuvo en cuenta a personas con menores en edad escolar, mientras que el 17,78% lo hacía con los empleados/as que tenían a cargo familiares dependientes o con discapacidad, y un 14% cuando estos se ocupan de sus mayores.

Para Beatriz Coleto, Directora de la Unidad de Apoyo al personal de Alares, “es fundamental tener en cuenta la diversidad de nuestros empleados/as para poder ayudarles en su proceso de adaptación y consecución de la excelencia en el modelo de teletrabajo.”

No obstante, no todo son ventajas en el teletrabajo.Uno de los grandes inconvenientes es la falta de medios a la hora de desempeñar las tareas desde el domicilio. En nuestro primer informe, los datos analizados mostraban que al 73,41% de las personas encuestadas su empresa les había suministrado todos los medios necesarios para poder teletrabajar. Estos datos casan con el presente análisis, donde el 87,88% de las empresas dicen haber suministrado medios a sus plantillas para poder desarrollar su función desde casa. Del total de estas empresas, el 89% ha proporcionado equipos informáticos y líneas de telefonía móvil, y en menor medida material ergonómico, digitalización y formación o ayudas económicas.

La formación continua en el puesto de trabajo también es un elemento fundamental para el desarrollo personal y profesional. Por lo que, durante el confinamiento, el 71,76% de empresas encuestadas ha proporcionado formación a su plantilla, logrando con ello reforzar la motivación.

También ha variado el absentismo. El 79,55% de las empresas encuestadas lo han medido, y de éstas, el 52,43% ha comprobado su disminución durante el Estado de Alarma, y el 34,81% señala que se ha mantenido igual.

¿Cuál es el nivel de implementación del teletrabajo? Es posible concluir que antes del Estado de Alarma, solo el 9,09% de las empresas encuestadas tenían implantado el teletrabajo en sus empresas para toda la plantilla (el 31,82% lo llevaba a cabo solo para una parte de la plantilla). Del total de las empresas que tenían implantada esta modalidad antes del Estado de Alarma, el 72,22% asegura que el teletrabajo ha mejorado durante el confi­namiento. Como ya comentábamos en el primer informe realizado, esto es debido a la ventaja de una mayor experiencia y a la capacidad de adaptación a los procesos previos del teletrabajo.

“El teletrabajo ha venido para quedarse y nuevas formas de cuidar el bienestar de los trabajadores y trabajadoras también”, afirma Javier Benavente Barrón, Presidente de Alares.

Así lo constatan los datos analizados en relación a la previsión de continuidad de la modalidad de teletrabajo, una vez se normalice la situación actual. Más de la mitad de las empresas encuestadas, el 58,33%, continuarán con el teletrabajo. De éstas, el 17,42% lo implantará 2 días a la semana, el 15,91% más de 2 días por semana, y el 13,64% de manera continua, salvo para ocasiones que requieran la presencia física en la oficina.

Además, el 94% de las empresas están dispuestas a compensar los gastos derivados del teletrabajo, señalando en primer lugar con un 50% los equipos informáticos, seguidos de la línea de internet con un 23,89% y la línea de telefonía móvil o fi­ja (21,02%). En menor proporción apuntan otros gastos derivados de la actividad laboral como el porcentaje proporcional de la luz, mobiliario específico, material fungible, gas y dietas.

Destacar, por último, que la valoración de la experiencia empresarial en relación al teletrabajo para más del 85% de las compañías es entre “buena” y “muy buena”.

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