La música también suena en Alares Social

Javier trabaja como teleoperador en el call center del CEE de Alares Social. Se encarga de facilitar cualquier tipo de información que le solicitan los clientes, como números de teléfono, direcciones y horarios. Desempeñar su trabajo ahí le permite disponer de un puesto adaptado a su enfermedad, pues cuenta con horas médicas y terapéuticas sin límite de uso. También dispone de otros servicios como fisioterapia o asistencia psicológica junto con actividades sociales y culturales.

Lo que más aprecia del ambiente es la integración con sus compañeros y coordinadores. “Tener una discapacidad y estar aquí, compartiendo el día a día con compañeros con discapacidad, puede parecer triste o sonar duro. En cambio, según mi experiencia, tengo que resaltar que constantemente recibo calor, comprensión y alegría de parte de cada uno de mis compañeros. Nos movemos en un medio donde lo anormal es lo normal, con lo cual deja de ser condición”.

Desde los viajes en el tren hasta la lucha por la igualdad: cualquier situación puede inspirar

Una de las aficiones que Javier disfruta a parte de su trabajo en la empresa es la música. Desde su infancia, se divierte con este género e incluso compone sus propias canciones y poesías. La guitarra es el instrumento que le hace sentir bien y lo toca a diario ya que, según él, es la mejor medicina.

Se inspira de lo que hay a su alrededor. Convierte pequeñas cosas del día a día en poemas y escritos que muestran su sensibilidad hacia el entorno. De hecho, durante sus viajes a Alares Social en tren escribió “La estación”, un poema que describía lo que para cualquiera puede ser una situación más que ordinaria.

Tiene varias publicaciones en México y ha colaborado con varios artistas, entre ellos su amigo madrileño, el guitarrista Rafael García González. En 2014 fue finalista en el tercer certamen internacional de poesía Versos en el Aire.

El pasado 8 de marzo, día de la mujer, fue una jornada más que celebrada y muy sonada de este año. El ambiente vivido ese día y todo lo que rodea a la lucha, inspiró a Javier para que escribiera este poema:

Cálido azul mujer

inagotable guerrera

luchadora sutil

en tu cuerpo se gesta

la semilla de todas las causas

dígase amor, sueño o palabra

Madre, hermana, amiga

frágil rama de abril

por la vida compañera

gracias por la vida.

“Hay otras canciones, más poemas y un manojito de relatos que cuentan mi caminar. No son pocos ni muchos, ni buenos, ni malos. Un atajo para el desahogo, una vía para expresar que hay más cosas que dar además del trabajo y el cumplimiento. Ojalá hubiera más espacio y tiempo para este aspecto de nuestro ser”, Javier Pareja, Alares Social.