Recomendaciones para el frio

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Aunque los cambios de temperatura nos afectan a todos, es verdad que en el caso de las personas mayores lo sufren de una manera especial, pues con los años sufrimos cambios en nuestro sistema basal provocando que nuestra temperatura interna se regule peor y que tengamos problemas  a la hora de percibir la temperatura exterior. Por ello es esencial controlar la temperatura exterior ya sea a través de las noticias sobre el tiempo o de pequeños termómetros de pared, fáciles de encontrar y que podemos colgar en nuestra terrazas.

El frio en la piel, puede provocar grietas, sequedad y eczemas, por lo tanto hay que tener un mayor cuidado y precaución con la hidratación.

Antes de aplicar una crema  en cualquier parte del cuerpo es recomendable  masajear la zona donde vayamos a  aplicar la crema para fortalecer las paredes de los vasos capilares y asegurar una máxima absorción en la piel. Sin olvidarse de la hidratación interna a través de la ingesta de líquidos, que en esta fecha apetecen especialmente cuando son calentitos.

A pesar de que lo que más apetece cuando hace frio es tomar baños de agua caliente, los dermatólogos  recomiendan que en temporadas de frío lo mejor son baños cortos con agua tibia, el motivo es que los cambios de temperatura repentinos son perjudiciales para la piel ya que provoca el rompimiento de vasos sanguíneos. Además es importante que después de tomar una ducha corta nos cubramos para protegernos contra el ambiente frío y  mantener el cuerpo en la temperatura más idónea.

En ocasiones pensamos que el ponernos un buen jersey gordo que nos proteja del frio es lo ideal, pero la verdad es que nos puede resultar más incómodo, darnos calor si entramos en algún lugar a cubierto. Por ello es mejor ponerse varias capas que en función del nivel de frio. De esa manera nos va a permitir no pasar de tener mucho calor al frio de la calle y poder enfriarnos y que pase el tema a convertirse en un resfriado.

Importantísimo cubrir aquellas zonas por las que más calor se pierde como es la cabeza. Al igual que hay que tener en cuenta zonas como las manos,  que son las que están más en contacto con el aire y que se pueden ver más afectadas por el ambiente frio. Para  evitar infecciones,  es esencial taparse la garganta y los oídos con una buena bufanda o pañuelo.

Esencial tener especial cuidado en lo referente al calzado, ha de ser cómodo, que no aprieten mucho y que resulten calientes pero sin hacer sudar el pie, pues esto puede ser perjudicial para la piel de la zona, especialmente fina y delicada en las personas de mayor edad. Imprescindible calzado antideslizante, sobre todo en días de lluvia o nieve,  para evitar caernos  o resbalarnos lo que puede traer complicadas consecuencias. En caso de personas inestables de equilibrio lo ideal es salir con alguien para evitar desequilibrios y situaciones peligrosas.

Hay afecciones que en invierno por el frío se pueden ver agravadas, como es el caso de la artritis y de la hipertensión. El frio puede endurecer las articulaciones y se pueden generar contracturas, por ello es importante no sufrir cambios bruscos de temperatura, darse en ocasiones y en dichas zonas baños algo más calientes no hacer esfuerzos físicos.

En el caso de la hipertensión hay que llevar un mayor control de la tensión pues el frío influye en la presión arterial y puede haber mayor peligro de infarto.

Sobre la alimentación, cuidándola evidentemente en función de la dieta de cada uno y de si es necesario algún control especial, es interesante aumentar aquellos  productos que nos generen más calor como pueden ser los carbohidratos y las proteínas, teniendo igual cuidado en verano con el tema de la hidratación a través de la ingesta de dos litros de agua diarios que en este caso pueden ser a través de la ingesta de bebidas calientes y zumos que nos aporten vitaminas.

Es muy importante eso sí, que si nos encontramos mal vayamos al médico y no caigamos en la tentación de la automedicación o de la ingesta de antibióticos sin saber si estos son realmente necesarios.

Desde Alares Te Cuidamos en Casa nos preocupamos de nuestros usuarios y tanto a ellos, como a los cuidadores,  como a los familiares les hacemos llegar estas recomendaciones para que la calidad de vida de sus mayores mejore día a día.

 

Adaptaciones y accesibilidad en el hogar

Accesibilidad del hogar_

Adaptaciones y accesibilidad en el hogar. En el momento que compramos una vivienda, somos jóvenes y no pensamos en el futuro, nos parece que tiene todo lo que necesitamos, es accesible y cómoda para nuestra edad. Con el paso de los años el diseño del hogar no es el adecuado para nosotros sobre todo cuando empezamos a tener algún grado de dependencia, ya que presenta obstáculos que dificultan la movilidad tanto para ellos como para las labores de cuidado de los profesionales en el hogar.

La falta de ascensor o rampas de acceso al portal, escalones, puertas estrechas, interruptores de la luz de difícil acceso, mobiliario al que no se alcanza, etc. son los problemas más comunes que presentan los domicilios a la hora de ajustarse a los criterios necesarios de accesibilidad y de presentar un entorno funcional, seguro y que promueva la autonomía de la persona con dependencia y propicie un entorno de cuidados adecuado.

Cuando decidimos realizar un proyecto de reforma hemos de tener en cuenta las características de la vivienda así como el grado de pérdida de autonomía y del tipo de incapacidad de quien la habita. Antes de embarcarse en grandes obras, conviene pensar lo que uno mismo puede hacer (siempre hay algún habilidoso en la familia) o mejor aún algún profesional de los conocidos como “manitas” que nos libra de tener que recurrir a un profesional de la construcción de grandes obras sin necesidad. Para ello, existen varias vías: la compra a un proveedor privado, la concesión por parte de nuestra Comunidad Autónoma, Ayuntamiento……, etc.

Claves a tener en cuenta para adaptar la vivienda
Prioridad a las soluciones sencillas. Si una persona no puede subir la escalera para acceder a su dormitorio, puede ser mejor trasladar su habitación a la parte baja que instalar un costoso sistema de remonte o un ascensor. Los sentimientos también cuentan. Algunos cambios, por razonables que parezcan, pueden no ser buenos para la persona dependiente y no hay que imponérselos. El mobiliario de una casa puede parecernos disparatado o anticuado, pero hay muebles o elementos de la decoración con una gran carga sentimental y estrechamente unidos a los recuerdos y a la vida de la persona. Realice las reformas poco a poco, conforme se vaya presentando la ocasión. Si tiene que pintar el dormitorio aproveche para instalar los enchufes y el cambio de interruptores. Si reforma el baño, ponga suelo antideslizante, cambie la bañera por una ducha, etc. No siempre hay que acudir a un profesional de grandes obras. Hay pequeñas obras que nosotros mismos, o como indicábamos lo que se conoce como manitas puede realizar. Instalar una barandilla, colocar asideros en el baño o fijar las alfombras al suelo con adhesivos para que no se deslicen son operaciones sencillas. Dar explicaciones. La persona mayor dependiente debe recibir explicación y justificación de todo y consentir libremente. No lo olvidemos: se trata de su casa.
Adquiera accesorios útiles. Hay tiendas especializadas en las que puede encontrar infinidad de accesorios útiles. También es posible alquilar material especial, como camas articuladas o andadores.

Ayudas con las que podemos contar

Desde la ley de dependencia, no se habla de ninguna ayuda para acondicionamientos geriátricos, tan solo se hace u a pequeña referencia dentro del apartado de “Servicios de Promoción de la Autonomía Personal” al asesoramiento sobre adaptación funcional de la vivienda. Para este tipo de adaptaciones las partidas presupuestarias habitualmente son Municipales, existiendo en algunas comunidades autónomas, como la de Madrid, en las que además hay partidas para material geriátrico, sillas de ruedas muletas…que es gestionado por las trabajadoras sociales de los centros de salud. Normalmente esta son ayudas económicas que están relacionadas con la renta mensual per cápita del usuario, aportando la administración una cantidad sobre la modificación y siendo el resto abonado por el beneficiario. Los requisitos generalmente son ser mayor de 65 años, estar empadronado en la ciudad donde se solicite la ayuda, acreditar la situación de necesidad y aportar la documentación que cada administración nos haya solicitado. Tanto en este caso, como en la mayoría de las ayudas, lo mejor es acudir a los servicios sociales de zona y que sea la trabajadora social la que nos oriente e indique el trámite a seguir.

En relación a las adaptaciones que necesitemos hacer en el edificio en el que vivimos, y tras la última reforma de la ley de propiedad horizontal establece que “las adaptaciones del edificio a las normas de accesibilidad universal, entre cuyas actuaciones se encuentran la colocación de rampas en el portal, la instalación de ascensores u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior tendrán carácter obligatorio y no requerirán de acuerdo previo de la Junta de propietarios, siempre que sean impuestas por las administraciones públicas o sean solicitadas a estancias de uno de los propietarios siempre que sean necesarias para conseguir esa accesibilidad universal”.
En este caso los propietarios que están legitimados para esta petición son aquellos que estén declarados como personas con discapacidad y los mayores de 70 años.
El pago de estas obras corresponde a la comunidad, “siempre que el importe repercutido anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”. Si existiese ese exceso sería el propietario que ha solicitado la modificación el encargado de pagar la diferencia.

Todos los usuarios del servicio de Alares Te Cuidamos en Casa, a través de Alares les podemos ayudar a realizar estas adaptaciones del hogar sin preocuparse por nada:
Desde Alares les podemos gestionar la contratación de un “manitas” para la realización de esas modificaciones sencillas que no necesitan de grandes obras.
Si se requiere una adaptación más profunda, desde Alares buscaremos el profesional de la construcción más adecuado para la misma en función de la especialidad que se necesita y realizando una comparativa de presupuestos. Si quieren hacer uso de los recursos de la administración desde Alares les ayudamos a realizar todas las gestiones administrativas que sean necesarias para llevar a cabo la petición.Si lo que necesitan es el apoyo de una ayuda técnica o de un material más especial, desde Alares realizamos la búsqueda de los establecimientos especializados más adecuados y, si lo requieren, les realizamos el pedido para hacérselo llegar a su casa sin tener que preocuparse por nada.Para nosotros que el mayor permanezca en su hogar es nuestro objetivo y es por ello que desde Alares Te Cuidamos hacemos y apoyamos a usted y a su familiar en todo lo que sea necesario para ello.
Descarga Folleto 'Te Cuidamos en Casa'La Alternativa a la Residencia