La corresponsabilidad es necesaria para que puedan darse relaciones de confianza

XV Congreso ARHOE
XV Congreso ARHOE

Javier Benavente Barrón, Presidente de Alares, ha participado esta mañana en la mesa de debate, Cultura empresarial, igualdad y tiempo de trabajo corresponsable, una evolución necesaria, enmarcada en la segunda jornada del XV Congreso ARHOE.

En la mesa, que ha estado moderada por José Manuel González, Director general de Servimedia, ha estado acompañado por Marcos González, Presidente de Corresponsables y Gloria Lomana, Presidenta de 50&50 GL.

Los participantes han coincidido en todos los puntos expuestos donde, como ideas principales, recogemos:

  • Esta crisis es una oportunidad para reinventarse. Para centrarse en las personas, empatizar, aprender con los equipos y aprovechar lo que nos ofrece la conectividad.
  • Gracias a lo que nos aporta la tecnología y que nos ha abierto un mundo de posibilidades, podemos acércanos a nuestros equipos y sentir ese contacto diario y cercano. Es muy importante mantener esa cercanía con nuestros colaboradores.
  • Esta situación nos está aportando una parte positiva: más eficacia y menos absentismo.
  • Ahora medimos por resultados y hemos aumentado los niveles de confianza: nos hemos alejado del presentismo.
  • Esta situación permite a todo el mundo diseñar su modelo de trabajo. Hay personas que por logística familiar no quieren o no pueden trabajar en su casa y e les da opción de trabajar de forma presencial, y hay personas que se organizan mejor y han ganado en calidad de vida gracias a esta situación. Esta situación que nos ha hecho adaptarnos a todos, nos ayuda a adaptarnos más a cada necesidad de nuestros equipos.
  • Esta situación va a ser un revulsivo que va a mejorar la igualdad.
  • La corresponsabilidad es un tema cultural y debemos conseguir que el Estado vaya más allá de leyes y aporte las herramientas necesarias para que se pueda aplicar de forma efectiva y real las mismas.
  • Lo primero que tiene que haber para la igualdad real es una cultura no discriminatoria dentro de las empresas.

En la exposición, Javier Benavente ha remarcado que esta pandemia nos está enseñando mucho. Nos ha ayudado a reforzar vínculos de confianza con nuestros equipos, algo necesario para la corresponsabilidad. Sin confianza, no se puede dar una situación de responsabilidad.

Y esa situación de responsabilidad empieza por poner a disposición de nuestros equipos medidas que les ayuden en su día a día  con servicios que les permitan conciliar y que van más allá de las medidas legalmente establecidas, siendo estos servicios reales y tangibles para dar respuesta a las necesidades de nuestros colaboradores y sus familias y hacerles la vida más fácil, ahora más importante que nunca.

Y para pedir responsabilidad tenemos que dar y ser ejemplo y eso es lo que hacemos en nuestra casa: proporcionamos servicios asistenciales tales como gestiones administrativas, personal de ayuda a domicilio, teleasistencia, asistencia telefónica psicológica o médica, profesor particular a domicilio…en resumen atendemos las necesidades que se dan en el día a día de cualquier familia. El problema está en que empresas podemos llegar solo a un límite, y ahora mismo las personas solo cuentan con esos servicios de conciliación, necesarios para que esta sea efectiva, gracias a que empresas como la nuestra, o como nuestras empresas clientes, ponen a disposición de sus empleados y/o clientes los mismos.

A día de hoy más de 7 millones cuentan con nuestros servicios, pero, ¿Qué pasa con el resto? Porque tenemos una problemática y es necesario dar respuesta para que cualquier persona pueda acceder a ellos.

Por eso es necesaria una regulación de estos servicios que, en muchos casos, debido a sus costes elevados de seguridad social se prestan desde la economía sumergida. Es necesaria y de forma urgente una regulación que compute como gasto necesario y sea deducible, matizaba Javier Benavente.

Gloria, que coincide con Javier, además ha invitado a trabajar en un cambio de cultura empresarial, donde prime la corresponsabilidad en el ámbito familiar y la confianza, y para generar esa confianza se refiere de corresponsabilidad en las empresas.

Por su lado, Marcos que suscribe las líneas anteriores, ha destacado que, en efecto, la confianza es la base de cualquier relación, ya sea en el ámbito empresarial y personal, y no podemos olvidar que cualquier empresa está compuesta por personas, y atender sus necesidades desde la individualidad de cada uno es lo que nos lleva a esa situación de responsabilidad.

El binomio talento y competitividad empresarial

La clave estratégica para cualquier empresa que busque la competitividad empresarial, pasa por asegurar que su capital humano cuenta con la capacidad suficiente para resolver situaciones, prestar un buen servicio/producto a sus clientes y aprovechar la inteligencia colectiva que nos conduce a la innovación continua, entre otras.

De hecho, el tejido empresarial español está compuesto por más de 19 millones de proyectos vitales, es decir, personas que “conviven” en nuestros entornos laborales y que configuran una plantilla diversa con historias, conocimientos, habilidades y experiencias diferentes derivadas de sus circunstancias personales.

Atender al binomio capital humano y competitividad empresarial exige una correcta gestión de la diversidad. Por un lado, el posicionamiento y las oportunidades empresariales se producen cuando las empresas configuran su estrategia en pos de la felicidad de sus trabajadoras y trabajadores, a través del desarrollo de programas de inclusión y gestión de la diversidad que contribuyan a la creación de buenos lugares de trabajo. Por otro lado, configurando innovación y crecimiento económico en un entorno empresarial cada vez más competitivo. Solo así se crean organizaciones más prósperas y avanzadas que ven cómo aumenta la motivación, la productividad de sus equipos, la comunicación y la eficacia organizativa, así como el nivel de satisfacción de sus clientes, entre otras.

Llegados a este punto seguro que coincidimos en que el talento no tiene sexo, ni cultura, ni religión, ni condición social… Ahora bien, para cualquier persona que conozca el día a día de las empresas, es evidente que esto no se traduce así.

Si analizamos el mercado de trabajo segmentando por sexo – hombre / mujer –, podemos comprobar que la presencia femenina en los Consejos de Administración de las empresas del IBEX 35 es solo del 20,3%. Por el contrario, si nos centramos en la composición del Poder Judicial, donde se accede a través de oposición pública, nos encontramos que el porcentaje de juezas es de un 53,9% frente al 46,1% de jueces, es decir, más de 7 puntos por encima.

Ahora bien, si el talento no tiene género y el porcentaje de mujeres tituladas en España es del 60%, ¿qué está pasando para que la tasa de paro sea mayor, los salarios estén (en ocasiones) por debajo y la presencia en los puestos más altos de las organizaciones sea solo para unas pocas? En Fundación Alares llevamos más de 12 años trabajando con diferentes empresas en la implantación y desarrollo de los planes de igualdad, lo que nos ha permitido detectar los factores que afectan de forma negativa al crecimiento profesional de la mujer en el entorno laboral. De este modo, podemos afirmar que hay una necesidad puntera de generar un cambio cultural que nos aleje, tanto a los hombres como a las mujeres, de los estereotipos que etiquetan y encasillan en mayor o menor medida de forma inconsciente a las personas, dependiendo de su diversidad en un determinado sector o puesto de trabajo.

Sin embargo, los cambios culturales son los más complicados de gestionar. Por ello se hace necesario trabajar a distintos niveles, en el educativo desde las edades más tempranas, en el gubernamental con la aplicación de políticas públicas que impulsen el cambio o en el empresarial con la implantación de programas que garanticen la igualdad de oportunidades de acceso al empleo. En definitiva, es necesario que la sociedad en general realice un esfuerzo colectivo dotando de recursos, políticas y servicios que faciliten la igualdad de oportunidades sin importar nuestra diversidad. Las empresas, a pesar de la dificultad del factor “cambio cultural”, no pueden perder la riqueza que aporta la diversidad en los equipos de trabajo, ya que de este modo desaprovechan el 50% del talento.

Como sabemos que la inteligencia colectiva es una herramienta que nos conduce a la innovación y a la calidad continua, es muy importante aprovechar el 100% del talento diverso de nuestra organización. Debemos conseguirlo estableciendo códigos éticos que favorezcan entornos de trabajo inclusivos bajo el lema “cero discriminación” ante cualquier diversidad, además de implantar protocolos que garanticen que estos códigos éticos se cumplen.

Es determinante que la empresa destaque por su liderazgo organizativo, su gestión de talento y su contribución a la calidad de vida en el entorno de trabajo, construyendo así confianza tanto hacia el cliente externo como interno. Para lograrlo, debe contar con planes de gestión de la diversidad que abarquen, como mínimo, los siguientes puntos:

  • Compromiso de la alta dirección y en cascada de forma transversal con todas las personas que la conforman (Código Ético).
  • Estudio y análisis de la diversidad en la organización.
  • Medidas que se van a llevar a cabo y composición del equipo de trabajo.
  • Planificación de la estrategia a seguir, que debe estar integrada en el resto de acciones de la empresa con timing y objetivos medibles.
  • Un buen plan de comunicación:

-Interno: que informe, sensibilice, visibilice y busque aliados.
-Externo: que comunique nuestra misión, visión y objetivos en materia de diversidad.

  • Corregir situaciones desde el área de RRHH:

-Integrar el principio de igualdad en todas las fases: reclutamiento, selección, plan de acogida, clima laboral, promoción interna, fomento del lenguaje inclusivo, etc.

-Protocolos antimobbing.

-Programas de conciliación de la vida laboral y personal y de fomento de la corresponsabilidad.

-Retribución por objetivos: liderazgo inclusivo y fomento de la diversidad.

-Planes de formación.

-Encuestas de clima e idoneidad de las acciones llevadas a cabo.

En definitiva, la gestión de la diversidad está compuesta por nuevas actitudes, estructuras y estrategias que fortalecen la competitividad empresarial. El entorno empresarial es cada vez más competitivo y los avances sociales más significativos, por lo que ninguna empresa debe perderse esta oportunidad.

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de conciliación puede penalizar su desarrollo empresarial

Un 61% de empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta ocasional o sistemáticamente la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar; tan solo el 14% considera que trabaja en un clima laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente.

Estos datos son el resultado de una pobre y poco valorada cultura de conciliación en las empresas, con unas políticas sociales apenas flexibles que reciben un apoyo insuficiente por parte de quienes tienen poder de decisión en la organización. Así lo refleja el Estudio “Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

Este informe analiza la situación de la responsabilidad familiar corporativa (RFC) en la Comunidad de Madrid en tres dimensiones clave: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible (6 de cada 10 empleados) y el trabajo a tiempo parcial (50% de mujeres y 54% de hombres). El teletrabajo todavía no es una realidad al alcance de la mayoría de personas (38% de los hombres y 29% de las mujeres), aunque está bastante más extendido que otras medidas como la semana comprimida o el trabajo compartido.

Respecto a las políticas de apoyo familiar, se echan en falta los subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes, los servicios de guardería en el centro de trabajo o la posibilidad de alargar las bajas de maternidad/paternidad. La única medida de este tipo ampliamente establecida es la de poder abandonar el lugar de trabajo debido a una emergencia familiar, a la que dicen poder acogerse cerca del 80% de los entrevistados.

Otro déficit importante que detecta el estudio es la falta de información sobre las prestaciones que la organización pone a disposición de sus colaboradores, con el fin de facilitarles el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familia.

En relación al apoyo de los supervisores, cuando el líder es un hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo instrumental bajo, no se le considera un modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio, cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

La cultura corporativa tiene gran trascendencia. 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa; un 40% de las mujeres y un 25% de los hombres creen que hacer uso de las excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros, y un porcentaje elevado (32% de hombres y 47% de mujeres) siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido por contrato o que se espera de ellos que antepongan el trabajo a su familia.

Los resultados indican que hay 4 categorías de entornos laborales según apoyen más o menos el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familiar de los empleados: enriquecedor, favorable, desfavorable o contaminante. Un 27% de los encuestados declara trabajar en un entorno “contaminante”, que entorpece sistemáticamente la conciliación, mientras que otro 34% lo define como “desfavorable”. En total, el porcentaje de insatisfechos se eleva hasta el 61%, muy por encima del 51% que arroja la misma encuesta a nivel mundial. Solo el 14% considera que trabaja en un entorno laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente, un porcentaje inferior al 18% que registran en promedio el resto de países.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales, el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe aquí.

El 27% de empleados trabaja en un entorno contaminante

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de flexibilidad laboral puede penalizar su desarrollo empresarial 

• Así lo refleja el estudio ‘Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

• El 61% de los empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar.

• El 32% de hombres y el 47% de mujeres siente que su empresa les presiona para trabajar másallá de lo establecido.

El Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares han elaborado el l Estudio sobre Responsabilidad Social Corporativa de la Comunidad de Madrid.

Los resultados del mismo han sido basados en la respuesta de más de 400 personas con distintas situaciones familiares y niveles de responsabilidad en el trabajo, y también se han comparado con los datos recogidos en las encuestas a escala mundial que se realizan desde el año 2010.

El informe analiza tres dimensiones de la responsabilidad familiar corporativa: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Se refleja que las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible, al que tienen acceso 6 de cada 10 empleados, el trabajo a tiempo parcial, del que pueden hacer uso el 50% de mujeres y el 54% de hombres y el teletrabajo, aunque este último todavía no está al alcance de la mayoría de personas (29% de mujeres y 38% de hombres).

Respecto a las políticas de apoyo familiar, los trabajadores madrileños echan en falta permisos de paternidad y maternidad más amplios, subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes y servicios de guardería en el centro de trabajo.

En cuanto al apoyo de responsables en este ámbito, el estudio señala que cuando el líder es hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo emocional elevado pero instrumental bajo, no se le considera modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio,cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

Respecto a la aplicación de políticas de Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC), 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa. Además, el 40% de mujeres y el 25% de hombres creen que hacer uso de excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros. También apunta que el 32% de hombres y 47% de mujeres siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido o se espera de ellos/as que antepongan el trabajo a la familia.

Asimismo, el estudio recoge que el 61% de los trabajadores madrileños está insatisfecho/a con su entorno de trabajo, muy por encima del 51% que arroja esta misma encuesta a nivel mundial: el 34% define su ambiente laboral como desfavorable; y el 27% afirma que trabaja en entorno contaminante, que entorpece sistemáticamente la conciliación. Solo el 14% afirma trabajar en un entorno laboral que favorece sistemáticamente la conciliación siendo, aun así, un porcentaje inferior a la media del resto de países, situada en un 18%.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe completo aquí.

Jornada Multiculturalidad en las empresas

jornada multiculturalidad empresas

 

Jornada Multiculturalidad en las empresas. En el panorama empresarial actual, nuestras empresas experimentan una creciente incorporación en sus equipos de personas de diferentes razas y culturas. Estas deben por lo tanto plantearse la importancia de gestionar la diversidad de origen para así aprovechar las oportunidades que esta diversidad ofrece a nivel de competitividad, apertura de nuevos mercados e innovación. Tales oportunidades, fuerzan a las empresas a desarrollar programas de integración de la diversidad pudiendo con ello obtener múltiples oportunidades para implantar actividades empresariales que permitan responder a las nuevas necesidades empresariales y sociales. Y es que las personas provenientes de otros países y culturas también necesitan que se desarrollen políticas de conciliación, de integración e igualdad, de desarrollo y, en definitiva, no discriminatorias. Es por ello, que los tejidos empresariales, a la vez que se expanden hacia nuevas oportunidades de negocio, vean la necesidad de participar en estos procesos. BBi Communication y Fundación Diversidad se unen para promover herramientas y estímulos que faciliten esas vías. Ambas entidades cuentan con una larga tradición de cooperación y diálogo con los tejidos empresariales en esta materia. Por ello, han querido llevar a cabo un ciclo de jornadas en Madrid, Bilbao y Barcelona, a lo largo del mes de octubre,  durante las cuales expertos y empresas contestaran a preguntas tan necesarias como:

¿Cómo impacta la diversidad cultural en la innovación por un lado y en la productividad por otro?

¿Qué factores se deben tener en cuenta en la gestión de la diversidad cultural (tanto si esta diversidad se encuentra en España como si deriva de la internacionalización de la compañía)?

¿Cómo podemos favorecer el desarrollo de una cultura organizacional inclusiva?

¿Influyen las políticas de diversidad implantadas en la organización en la estrategia de la Internacionalización?

De esta forma los empresarios y directivos españoles, a través de las buenas prácticas compartidas en estas jornadas, podrán mirar al futuro con el conocimiento y sensibilidad con los que la gestión y el desarrollo de la diversidad cultural debe trabajarse: de manera consciente y consecuente para eliminar los riesgos, que cualquier diversidad provoca, si no se presta la debida atención pero sobre todo para beneficiarse al máximo de las oportunidades de innovación y desarrollo que ofrece la diversidad cultural cuando está bien gestionada.