Alares Social organiza un Escape Room para empleados

La felicidad en el trabajo es posible

No hay nada mejor que descubrir cómo se divierten y se relacionan nuestros equipos de trabajo, para poder gestionar la comunicación interna y mejorar la experiencia de nuestros empleados.

La herramienta clave para optimizar los procesos de gestión de personas, estimular la participación y la interacción y cuantificar la felicidad subyacente de nuestro entorno, es crear un ambiente laboral feliz.

Dentro de la filosofía de convertir la jornada laboral en un elemento de motivación y autorrealización personal, y como continuidad a las actividades ya iniciadas en el ámbito de la gamificación, Alares Social ha puesto en marcha una iniciativa muy enriquecedora.

Con el objetivo de incrementar las relaciones interpersonales entre las personas de plantilla, potenciar sus capacidades, aumentar la participación en actividades fomentando el trabajo en equipo y mejorar el clima laboral, Alares Social ha organizado un Escape Room para todos los trabajadores del Centro Especial de Empleo.

La actividad se desarrolla fuera del horario laboral. Una vez que se apuntan, se forman equipos reducidos para que todos puedan disfrutar, ajustándose a sus horarios y necesidades. Cuando se ha formado el grupo, todos los participantes reciben dos emails, para así motivarles y promover que se conozcan y puedan comenzar el juego.

El Escape Room dura una hora y es en las propias instalaciones de Alares Social, favoreciendo que todos aquellos que estén interesados, tengan la oportunidad de formar parte de la iniciativa.

Al finalizar cada juego, se apunta el tiempo conseguido por cada grupo. Se realiza un ranking entre todos los grupos y que tenga mejor tiempo será el ganador, obteniendo un premio que se disfrutará en conjunto cuando finalice el verano.

Ya hay muchos empleados que se han implicado en la actividad y están participando, consiguiendo resultados excelentes. El feedback que Alares Social recibe por su parte es muy positivo, alcanzando así su principal meta: ayudar a sus empleados a desarrollarse personal y profesionalmente.

Algunas declaraciones de los trabajadores:

“Gracias a este juego hemos podido salir de la rutina, conocer a otros compañeros y compartir una experiencia única”

Me lo he pasado en grande y he podido pasar un rato con compañeros que no conocía. He llegado a mi casa muy contenta y motivada con mi trabajo

¿En qué consiste el Escape Room?

El director, Legal Marrón, ha desaparecido. Su despacho está bloqueado y la sala de reuniones está revuelta. La pantalla del ordenador está iluminada y contiene un inquietante mensaje: “EL VIRUS QUE ESTABAS INVESTIGANDO HA ESCAPADO”.

La misión que deben resolver es vital para la supervivencia del director y de la empresa. Es una situación de alerta máxima.

Con estas indicaciones, unas instrucciones y una serie de pistas, deben solucionar el problema y encontrar el antídoto.

A partir de este momento, el equipo debe asistir a la hora y lugar que se le haya citado y comenzar a divertirse.

Nuestros trabajadores son el activo más importante

El Centro Especial de Empleo Alares Social es la compañía líder en la prestación de Servicios Socialmente Responsables. La plantilla que lo compone está formada, en su mayoría, por personas con discapacidad, y proporcionan servicios como Outsourcing y Externalización de Procesos (Administrativos, logísticos, comerciales de producción…), Contact Center y CRM, Gestión de Servicios Asistenciales para la Conciliación Personal y laboral de los Empleados de las empresas, Gestión e Impartición de Formación Bonificada y Formación en Idiomas dentro de las empresas.

En Alares Social tratan continuamente de mejorar la productividad de las empresas, pero ante todo tienen un objetivo claro: su satisfacción empresarial está orientada a las personas. Ayudan a sus empleados a desarrollarse personal y profesionalmente. Continuamente adaptan todos los programas de Atención Personal, trabajando el desarrollo y futuro profesional del, con el objetivo último de mejorar la calidad de vida de nuestros empleados.

Pero no solo vale decirlo. También hay que demostrarlo.

Con motivo de la semana de la felicidad, que se celebra del 18 al 22 de marzo, en Alares Social se han preparado un conjunto de actividades que se están desarrollando a lo largo de estos días.

Hoy, por el Día Internacional de la Felicidad, han preparado un cartel de bienvenida, ofrecido fruta fresca y galletas y contado con los «gerentes de la felicidad», personas que han recibido a los empleados como si fuera su primer día de trabajo, reviviendo así la experiencia. Posteriormente han decidido los objetivos que se marcarán a partir de este momento con el compromiso de cumplirlos en el día a día, entre los que han destacado sonreír más y hacer felices a los compañeros.

Además de este día tan divertido, se han preparado otro tipo de acciones como murales, la búsqueda del niño interior, compartir pensamientos con compañeros, ser felices todos unidos o dibujar con pintura de dedos, entre otros.

Todas ellas han tenido una gran acogida y estamos seguros de que, las que quedan por hacer, tendrán el mismo éxito que hasta el momento. Los empleados están colaborando, participando y son felices en su lugar de trabajo.

¿No crees que esto es lo que realmente aporta valor a las personas? Desde luego que, esta semana, en Alares Social las sonrisas son las protagonistas.

¡Feliz Día Internacional de la Felicidad!

Hoy, como cada 20 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Felicidad. Por este motivo, queremos compartir con vosotros algunas reflexiones sobre este estado de ánimo.

¿Qué es realmente la felicidad? ¿Cuáles son las pautas para ser feliz? ¿Cómo sabemos si somos felices? ¿Quién es capaz de medir su felicidad? ¿Somos felices en nuestro día a día?

Son muchas las personas que han reflexionado sobre esta emoción. Desde los antiguos pensadores y filósofos hasta los psicólogos, terapeutas y expertos en la actualidad. Y si algo queda claro es que cada uno tiene su particular forma de ser feliz.

Para cada persona la felicidad tiene un significado diferente. Para algunos es su lugar y ambiente de trabajo, para otros la familia, la pareja, los amigos, viajar, disfrutar de un hobby, la salud… y también puede ser una mezcla de varios lo que consiga que tomemos una actitud positiva ante la vida.

El secreto está en encontrar qué nos hace felices. Sí, a cada uno en particular. Encontrar esos momentos en los que estamos contentos, aquellas actividades que nos hacen sentir plenos y disfrutar de lo que verdaderamente hace que tengamos una sonrisa, por fuera y por dentro.

La empresa, el lugar de la felicidad

En el día a día hay muchas horas y momentos en los que podemos ser felices, pero, sin duda, el trabajo es el lugar donde pasamos bastante parte del tiempo.

Si en una empresa las personas que nos rodean son felices, esto se contagia. Y al final conseguiremos una empresa eficiente. Para saber qué es lo que hace feliz a los trabajadores primero hay que analizar qué necesidades, preocupaciones y deseos tienen, para tratar de conseguir que queden satisfechos. Solo de esta manera conseguiremos que acudan al trabajo con ganas de sacar rendimiento a sus horas laborales.

El salario es un aspecto relativamente importante. Está claro que funciona como factor motivacional, pero hoy en día hay muchos otros aspectos que se están valorando por encima de esto. Cada vez se le da más importancia a las medidas de conciliación, el compromiso, la retención del talento, las medidas de flexibilidad laboral y el salario emocional.

En el día de hoy os invitamos a pensar: ¿Eres feliz en tu trabajo? ¿Te sientes motivado cuando te levantas? ¿Aprovechas las horas de tu jornada laboral?

Ya lo decía Benjamin Franklin: “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”.

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de conciliación puede penalizar su desarrollo empresarial

Un 61% de empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta ocasional o sistemáticamente la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar; tan solo el 14% considera que trabaja en un clima laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente.

Estos datos son el resultado de una pobre y poco valorada cultura de conciliación en las empresas, con unas políticas sociales apenas flexibles que reciben un apoyo insuficiente por parte de quienes tienen poder de decisión en la organización. Así lo refleja el Estudio “Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

Este informe analiza la situación de la responsabilidad familiar corporativa (RFC) en la Comunidad de Madrid en tres dimensiones clave: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible (6 de cada 10 empleados) y el trabajo a tiempo parcial (50% de mujeres y 54% de hombres). El teletrabajo todavía no es una realidad al alcance de la mayoría de personas (38% de los hombres y 29% de las mujeres), aunque está bastante más extendido que otras medidas como la semana comprimida o el trabajo compartido.

Respecto a las políticas de apoyo familiar, se echan en falta los subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes, los servicios de guardería en el centro de trabajo o la posibilidad de alargar las bajas de maternidad/paternidad. La única medida de este tipo ampliamente establecida es la de poder abandonar el lugar de trabajo debido a una emergencia familiar, a la que dicen poder acogerse cerca del 80% de los entrevistados.

Otro déficit importante que detecta el estudio es la falta de información sobre las prestaciones que la organización pone a disposición de sus colaboradores, con el fin de facilitarles el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familia.

En relación al apoyo de los supervisores, cuando el líder es un hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo instrumental bajo, no se le considera un modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio, cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

La cultura corporativa tiene gran trascendencia. 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa; un 40% de las mujeres y un 25% de los hombres creen que hacer uso de las excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros, y un porcentaje elevado (32% de hombres y 47% de mujeres) siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido por contrato o que se espera de ellos que antepongan el trabajo a su familia.

Los resultados indican que hay 4 categorías de entornos laborales según apoyen más o menos el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familiar de los empleados: enriquecedor, favorable, desfavorable o contaminante. Un 27% de los encuestados declara trabajar en un entorno “contaminante”, que entorpece sistemáticamente la conciliación, mientras que otro 34% lo define como “desfavorable”. En total, el porcentaje de insatisfechos se eleva hasta el 61%, muy por encima del 51% que arroja la misma encuesta a nivel mundial. Solo el 14% considera que trabaja en un entorno laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente, un porcentaje inferior al 18% que registran en promedio el resto de países.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales, el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe aquí.

Sociedad Inclusiva = Empresas Competitivas y viceversa

De forma consciente y otras veces inconsciente tendemos a “etiquetar” a las personas y, por consiguiente, a presuponer su respuesta ante diferentes estímulos.

El tejido empresarial debe medir la satisfacción de los individuos que integran su organización y visibilizar los diferentes tipos de diversidad, con el objetivo de crear entornos de trabajo inclusivos y, por ende, aprovechar el talento que la diversidad aporta a las organizaciones. Por el contrario, el conjunto de la diversidad gestionada en las empresas es menor que la que existe en realidad.

Esta ausencia de gestión integral y posible discriminación nos conduce a la perdida de innovación, talento y oportunidad de las empresas, tres aspectos clave para su evolución y permanencia. Si las empresas no facilitan el acceso al empleo en igualdad de oportunidades o no velan por la calidad de vida en el entorno laboral, no podremos denominarnos una sociedad avanzada.

La batalla por la atracción y retención de talento debe marcar la diferencia, desarrollando entornos organizativos que faciliten aunar competitividad empresarial con expectativas en pos de la felicidad personal, ambas cuestiones determinantes para la creación de riqueza y bienestar.

Para formar estos ambientes, es preciso que las empresas inviertan en programas de Gestión de la Diversidad. Esta labor se hace necesaria, ya que favorece el rendimiento de los equipos de trabajo, la innovación en servicios, productos y procesos, el desempeño personal y la retención del talento, así como una mejora en la imagen interna y externa de la compañía.

Estos programas deben conjugar aspectos relacionados directamente con el empleo, pero también ajenos al mismo. Como ejemplo básico, estos planes deben contener al menos los siguientes aspectos:

Reclutamiento y selección de personal basado en el perfil competencial, alejándonos de estereotipos que bloqueen la entrada de personas con diferentes diversidades.

Un programa de diversidad que analice y visibilice las diferentes diversidades y permita entornos inclusivos = 0 discriminación, dónde todas las personas tienen voz.

Un programa de conciliación “vivo” que atienda las necesidades reales de nuestro capital humano.

Atención y promoción a la salud.

Indicadores que midan la satisfacción laboral, el grado de motivación, el sentimiento de pertenencia, así como la idoneidad de las medidas y beneficios aplicados.

Protocolos que detecten posibles discriminaciones o situaciones de acoso. 

Somos conscientes de que aún queda mucho camino por recorrer y muchos condicionamientos inconscientes que eliminar, no solo en las empresas, sino en la sociedad en general.  Necesitamos políticas gubernamentales que incidan positivamente y empresas con valores que quieran seguir siendo inclusivas, comprometidas, sostenibles y productivas, recibiendo contraprestaciones que ninguna empresa puede despreciar.

En definitiva, trabajando de forma sincronizada empresas, sociedad y gobiernos, construiremos buenos lugares donde trabajar y un entorno adecuado en el que vivir.

Fuente

La pieza fundamental en Alares Social

Social

Blanca trabaja en Alares Social desde hace dos años y en su trayectoria ha desempeñado varias funciones relacionadas con Atención al Cliente. Hoy en día atiende las llamadas telefónicas que necesitan información.

Tiene una personalidad muy dinámica y activa, por lo que valora mucho que su trabajo le permita canalizar esa dinamicidad.

“Alares ha aportado a mi vida una transformación de 180 grados”. Según Blanca, el sentirse acogida y apoyada por sus compañeros del Centro Especial de Empleo ha logrado que pase de ser una persona triste e insegura, a ser divertida y ocurrente.

Le gusta alegrar el día a día en la oficina y hacer reír a sus compañeros. Tanto es así, que es capaz de cualquier cosa por sacar una carcajada. Además, esa ocurrencia que dice que ha florecido en ella desde que trabaja en Alares Social, le lleva a compartir sus ideas con sus coordinadores.

No solo se esfuerza por hacer su trabajo eficientemente y por traer la alegría a la oficina, sino que además propone todas las ideas que se le ocurren que pueda mejorar al resto. “Creo incluso que han creado un filtro que los lleva todos a una carpeta llamada Blanca Esperanza-Spam, porque mi mente es incapaz de dejar de pensar y aunque alguna vez esas ideas han sido tomadas en cuenta”.

La verdadera afición de Blanca: los Puzzles

Aparte de su trabajo en el Centro Especial de Empleo, otra ocupación que le apasiona es ayudar a las personas y hacer Puzzles. A través de AEPUZZ (Asociación de España de Puzzles), de la que es miembro fundador y forma parte de la Junta de Gobierno, lleva a cabo su mayor afición junto con sus compañeros.

En la asociación hacen Puzzles de más de 30.000 piezas y se mueven por los campeonatos de España y por los encuentros que realizan. Se reúnen unas 70-80 personas y repartiendo las piezas trabajan en equipo para lograr colocar hasta la última pieza.

Lo mejor de puzzlear, según Blanca, es conocer gente, viajar y competir. En los últimos meses ha tenido que tomar bastante medicación, pero su talento sigue latente.

“Me siento muy feliz con esta afición he aprendido que todos en algún momento encajamos en algún sitio y el mío es sin dudarlo Alares CEE”.

Una empresa feliz

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Una empresa feliz. Cada 20 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Felicidad. Con motivo de ello, hemos querido dedicarle unas líneas a hablar sobre la felicidad y animaros a reflexionar sobre la misma, así como conocer la relación que hay entre felicidad y trabajo.

¿Se puede medir algo tan abstracto como la felicidad? ¿El significado de la felicidad cambia a lo largo del tiempo? ¿Qué es lo que nos hace realmente felices? ¿Somos felices en el trabajo, con la familia, haciendo deporte?

Si buscamos qué es la felicidad nos podemos encontrar con diferentes definiciones.

Por ejemplo, que es un estado de ánimo de la persona que se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea o por disfrutar de algo bueno o, que la felicidad es un estado emocional que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada.

Para cada persona la felicidad significa algo diferente. Cada uno puede asociarla a algo determinado. A la familia, a la salud, a un nuevo empleo, a una relación de pareja, a conseguir ascender en el trabajo…etc.

Pero, ¿Una empresa puede ser una empresa feliz?

Sí. Una empresa la hacen las personas que trabajan en ella. Si tus empleados/as son felices, esa felicidad se contagiará en la empresa. Tendrás, por tanto, una empresa feliz. Pero, ¿cómo lo conseguimos?

Cuando se quiere conseguir una mayor innovación, creatividad, rentabilidad, eficiencia y productividad,  siempre se tiende a pensar en que lo conseguiremos con maquinaria, instalaciones o tecnología, entre otros. Y en efecto, todo eso ayuda, pero no es lo que nos va a dar los resultados que esperamos ni a diferenciarnos del resto.

Todas las personas nos pasamos trabajando un tercio de nuestra vida, y, a su vez, un tercio de las horas del día. Que ese tiempo sea 100 % productivo depende de cómo cuidemos de los trabajadores.

Si una organización piensa que, sólo mejorando el material y los equipos de la empresa, conseguirá liderar en el mercado, está completamente equivocada.

Una empresa eficiente depende de su activo más importante: las personas.

Detrás de esas personas existen familias, sueños, ideas, sentimientos y aspiraciones. Por lo tanto, la empresa tiene una responsabilidad social con aquellos que invierten una tercera parte de su tiempo vital en hacer crecer a la organización. Los empleados/as también tienen derecho a crecer con ella.

En la empresa, es vital crear un entorno donde el trabajador pueda desarrollarse, donde se le escuche, donde se le de respuesta a sus necesidades. Donde se le cuide.

Para saber qué es lo que hace feliz a los trabajadores, lo primero que hay que hacer es saber cuáles son sus necesidades y dar respuesta a ello. Saber qué les preocupa, cuáles son sus miedos.

En otros post ya hemos mencionado como las nuevas generaciones demandan cada vez más a las empresas algo más allá de una retribución económica. Demandan compromiso. Con ellos y con los suyos.

El salario emocional cada vez cobra más fuerza y va de la mano de la felicidad. No se pueden separar y las empresas deben tomar conciencia de ello. El dinero ya no es la única baza para conseguir que un empleado sea feliz y se quede con nosotros. El dinero no puede aliviar una preocupación mientras estamos trabajando o un malestar. Como todos sabemos, hay cosas que sencillamente no se pueden comprar, y la felicidad, es una de ellas.

¿Y tú, eres feliz en tu trabajo?

Ofrecemos servicios destinados a hacer la vida de las personas más sensibles, más fácil,segura e independiente

DIRECTORA ACTION CARE MARTA_VEGANZONES

En ActionCare, distribuidora de servicios de Alares, damos la oportunidad a todas las personas que deseen emprender su propio negocio. Se lo entregamos“ llave en mano” con todas las herramientas necesarias para ponerlo en marcha rápidamente y de una forma muy fácil de gestionar, con una mínima inversión y mínimo riesgo, a través de la Franquicia Personal ActionCare; una franquicia pequeña en inversión y en gastos, pero tan grande en resultados como el propio franquiciado se proponga.

Con ActionCare, estamos creando una amplia red de empresarios para que la mayor parte de las personas y familias de nuestro país, hoy sin disponibilidad de servicios asistenciales a su alcance, se sientan más felices, seguras, libres e independientes.

Accede aquí a la entrevista completa de la Directora General de Action Care, Marta Veganzones, en el periódico Entremayores.

El 46% de las personas que dejan su empleo lo hacen para conseguir más conciliación

Un estudio realizado por la compañía DBM Spain, demuestra que el el 46% de los empleados que abandonan de forma voluntaria su trabajo lo hacen para conseguir la conciliación entre su vida laboral y personal.

Entre las empresas de carácter multinacional, la cultura de la conciliación es más habitual, pero no lo es tanto en la mayoría del tejido empresarial de nuestro país.

Fomentar el teletrabajo, implantar la jornada continua los viernes, apostar por la flexibilización de horarios son algunas de las medidas que permiten la conciliación de trabajo y familia, tan anheladas por muchos trabajadores.

Este estudio demuestra además, que son los directivos con visión a largo plazo y con orientación a resultados los que más trabajan por la conciliación, ya que entienden que existe una relación directa entre la felicidad personal y el rendimiento profesional.

El bienestar de los empleados aumenta la competitividad empresarial

Según aseguran expertos en Responsabilidad Social Corporativa, las empresas europeas deberán ofrecer calidad de vida a sus empleados si quieren competir con los países emergentes, porque la salud del 35 por ciento de sus trabajadores se ve afectada por su trabajo diario. Esto fue al menos lo que se aseguró en el II Foro Internacional de la Cultura de la Prevención en el Lugar de Trabajo celebrado en Gran Canaria.

La plantilla es el arma estratégica de la compañía que ayuda a su desarrollo económico y por tanto, debe tenerse en cuenta. Para ello, los empleados deben estar integrados y valorados lo que sin duda repercutirá en favor de la entidad.

Por eso, el Grupo Alares® considera que la Responsabilidad Social Corporativa, que genera eficiencia y rentabilidad, debe comenzar desde el ámbito interno de la empresa. Invertir en el capital humano y ofrecer a los trabajadores calidad de vida gracias a la conciliación de su vida laboral, familiar y personal otorgará valor a la propia organización.

Además, los expertos que acudieron a esta reunión aseguraron que el bienestar de los empleados es un buen indicador del buen funcionamiento de la empresa.