Nuevo plan de conciliación Trabajo-Vida en Europa

¿La conciliación entre el trabajo y la vida personal es real en Europa? ¿Cómo están distribuidas las tareas entre mujeres y hombres? ¿Hay igualdad de género?

Estas cuestiones entre muchas otras han sido resueltas por la Comisión Europea que, viendo la situación actual de muchos países, ha tenido una iniciativa para apoyar el equilibrio del balance entre trabajo y vida para padres trabajadores y cuidadores.

Según las estadísticas, el 80 % de los hombres europeos afirma que la igualdad de género es importante. Sin embargo, la realidad es otra: las mujeres dedican 21 horas a la semana al cuidado y actividades domésticas, mientras que los hombres tan solo invierten 9. Además, en la Unión Europea las mujeres siguen estando minusvaloradas:

  • Ganan de media un 16 % menos por hora que los hombres. En España esta cifra se sitúa en un 14.9 %.
  • La tasa general de empleo es del 65 % en el caso de las mujeres, y del 77 % en el de los hombres.
  • El 50 % de las mujeres trabaja a tiempo completo y el 31 % a tiempo parcial, mientras que estas cifras ascienden al 77% y al 71 % respectivamente en el caso de los hombres.
  • La inactividad de mujeres por responsabilidades relacionadas con el cuidado es del 20 %, nada que ver con el 2 % de hombres.

Entonces, ¿qué estamos haciendo para frenar estas desigualdades?

El 84 % de los europeos aprueba a un hombre que reparte las tareas del hogar por igual con su mujer, otro 84 % a aquel que toma licencia parental para el cuidado de sus hijos, la mitad al cual reprocha a sus amigos por hacer una broma sexista y el 41 % al que se identifica como feminista.

En todos los Estados miembros hay altas tasas de licencias parentales, que van desde un 58 % en República Checa hasta un 96 % en Suecia. No obstante, solo el 33 % de los hombres lo ha aceptado o piensa hacerlo en un futuro. Es increíble conocer que el factor que más les motiva a la hora de tomar un permiso de paternidad es recibir más compensación económica durante este periodo.

Ante estas cifras, ¿qué propone la Comisión Europea?

El conjunto holístico de medidas sobre equilibrio Trabajo-Vida, que consiste en combinar políticas que integren acuerdos flexibles de trabajo adecuados a las necesidades de cada uno, involucrar más al hombre en las tareas de cuidados y del hogar, permisos paternales dignos, acceso al cuidado de los hijos accesible y de calidad y la viabilidad del cuidado de personas dependientes.

El objetivo es fomentar la adopción equitativa del tiempo de trabajo, además de permisos equilibrados y reparto de responsabilidades para hombres y mujeres. También trata de proteger a los trabajadores que piden bajas paternales o modalidades de trabajo flexibles, mejorando así las condiciones en el empleo.

Para conseguirlo, la idea es ampliar y mejorar las condiciones económicas del permiso de paternidad, ofrecer facilidades en caso de pedir una baja parental, derecho a tener días por cuidados, convenios de trabajo flexible (a tiempo parcial, teletrabajo) y protección frente al despido.    

Esto está enfocado a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, los negocios, los Estados miembros y la economía global.  

Estas iniciativas se complementarían con una mejor aplicación de la legislación existente, promoviendo su cumplimiento, la inclusión de los planes en el Semestre Europeo, la disponibilidad de una educación infantil asequible y de alta calidad, la financiación de proyectos, el seguimiento de los permisos por motivos familiares, horarios de trabajo flexibles y servicios de atención.  

Los empleados son más exigentes con las compañías que los consumidores

Alares publica un nuevo informe que compara sus dos últimos estudios: el índice de medición de clientes y el índice de medición de empleados.

En ambos índices se obtienen resultados del 82,5% de media ante la afirmación de que el precio es cada vez menos importante, y se sitúa detrás de la Experiencia de Compra.

Alares ha realizado un informe que compara sus dos últimos estudios: el Índice de Medición de Clientes y el Índice de Medición de Empleados. El análisis permite encontrar coincidencias y diferencias entre los puntos de vista de las personas como consumidores y como empleados y empleadas. En la primera investigación, no se tiene en cuenta la visión de las personas cuando trabajan para una marca, mientras que en la segunda sí se utiliza su condición como colaboradores de una empresa para sacar conclusiones.

Las cifras que mantienen mayor similitud corresponden a los aspectos que tienen que ver con la decisión de compra de las personas. En ambos índices se obtienen resultados del 82,5% de media ante la afirmación de que el precio es cada vez menos importante, y se sitúa detrás de la Experiencia de Compra. La Responsabilidad Social Corporativa también tiene valores muy parecidos tanto para clientes como para empleados y empleadas, ya que importa en gran medida para un 80% de los primeros y para un 85% de los segundos.

Donde encontramos mayores diferencias es en las reacciones que tienen tras la compra.

Si la experiencia es negativa, un 63% de los encuestados en calidad de clientes no repite con esta marca, mientras que en el caso de los empleados y empleadas que no reiteran se eleva a un 89%. En cambio, si esta vivencia es positiva, los clientes recomiendan la marca en un 65% y, en este caso, un número mayor de colaboradores se preocupa por comunicar lo bueno de las empresas.

Por último, el resultado obtenido de personas que no miran la competencia cuando una firma les agrada, está más igualado, pues se encuentra entre el 43% en clientes y el 54% en trabajadores y trabajadoras.

Tras estos análisis vemos que los que viven el día a día de las empresas son más inflexibles y exigentes con las compañías que los consumidores, posiblemente por su experiencia tras las compañías. Saben que pueden hacerlo mejor y encuentran rápidamente áreas de mejora. En cambio, la recomendación es más alta por parte de los mismos, ya que conocen el poder del “boca a boca”.

Para ambos puntos de vista la RSC es realmente importante, aunque ligeramente mayor en el segundo estudio, quizá porque sienten un compromiso con la comunidad al tener cierta influencia sobre ella.

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La conciliación laboral favorece la competitividad

En los últimos años la conciliación laboral es una de las principales metas deseadas por cualquier empresa. Por ello, y desde hace algún tiempo, se han multiplicado las iniciativas en pro de favorecer este aspecto clave en las organizaciones

Toda empresa que se precia tiene entre sus objetivos más inmediatos llevar adelante una buena política de conciliación laboral que promueva el apoyo a la familia y la flexibilidad laboral, sin dejar de lado la mejora de la productividad.

En declaraciones de Roberto Martínez, Director de la Fundación MásFamilia, «la conciliación es hoy en día, sin lugar a dudas, un aspecto clave de competitividad en las organizaciones, como en su día lo fue la gestión de la calidad o la protección del medio ambiente».

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El 70% de los hombres cree que los permisos de maternidad y paternidad deben durar igual

Así lo demuestra los datos de una encuesta que además, recoge que el 70% de los hombres opinan que tanto el permiso de maternidad como el de paternidad deberían tener carácter obligatorio.

En la actualidad, el permiso de paternidad gira entre los 13 y 15 días frente a las 16 semanas con las que cuenta el permiso de maternidad. Además, este estudio revela que el 91% de los hombres estaría dispuesto a cogerse su baja por paternidad una vez llegado el momento.

El 74%de los hombres declara que quiere cogerse la baja por paternidad para compartir con su pareja los primeros momentos de sus hijos, y un 23% porque desea ejercer sus derechos como padre. Sólo un 9% de los hombres no estaría dispuesto a coger su permiso de paternidad porque, según declaran, son imprescindibles en su puesto de trabajo.

Por otra parte, este informe también recoge que de forma generalizada los hombres están dispuestos a hacerse cargo de sus hijos, llevarlos al pediatra o cubrir otro tipo de emergencias en el ámbito familiar, siempre que la responsabilidad sea compartida.

De los encuestados, el 65% afirma que en sus empresas hay implantadas políticas de flexibilidad. Mientras que un 89% de los hombres con hijos conocen cuáles son estas medidas, el 72% de los que no tienen hijos no saben cuáles son.