El binomio talento y competitividad empresarial

La clave estratégica para cualquier empresa que busque la competitividad empresarial, pasa por asegurar que su capital humano cuenta con la capacidad suficiente para resolver situaciones, prestar un buen servicio/producto a sus clientes y aprovechar la inteligencia colectiva que nos conduce a la innovación continua, entre otras.

De hecho, el tejido empresarial español está compuesto por más de 19 millones de proyectos vitales, es decir, personas que “conviven” en nuestros entornos laborales y que configuran una plantilla diversa con historias, conocimientos, habilidades y experiencias diferentes derivadas de sus circunstancias personales.

Atender al binomio capital humano y competitividad empresarial exige una correcta gestión de la diversidad. Por un lado, el posicionamiento y las oportunidades empresariales se producen cuando las empresas configuran su estrategia en pos de la felicidad de sus trabajadoras y trabajadores, a través del desarrollo de programas de inclusión y gestión de la diversidad que contribuyan a la creación de buenos lugares de trabajo. Por otro lado, configurando innovación y crecimiento económico en un entorno empresarial cada vez más competitivo. Solo así se crean organizaciones más prósperas y avanzadas que ven cómo aumenta la motivación, la productividad de sus equipos, la comunicación y la eficacia organizativa, así como el nivel de satisfacción de sus clientes, entre otras.

Llegados a este punto seguro que coincidimos en que el talento no tiene sexo, ni cultura, ni religión, ni condición social… Ahora bien, para cualquier persona que conozca el día a día de las empresas, es evidente que esto no se traduce así.

Si analizamos el mercado de trabajo segmentando por sexo – hombre / mujer –, podemos comprobar que la presencia femenina en los Consejos de Administración de las empresas del IBEX 35 es solo del 20,3%. Por el contrario, si nos centramos en la composición del Poder Judicial, donde se accede a través de oposición pública, nos encontramos que el porcentaje de juezas es de un 53,9% frente al 46,1% de jueces, es decir, más de 7 puntos por encima.

Ahora bien, si el talento no tiene género y el porcentaje de mujeres tituladas en España es del 60%, ¿qué está pasando para que la tasa de paro sea mayor, los salarios estén (en ocasiones) por debajo y la presencia en los puestos más altos de las organizaciones sea solo para unas pocas? En Fundación Alares llevamos más de 12 años trabajando con diferentes empresas en la implantación y desarrollo de los planes de igualdad, lo que nos ha permitido detectar los factores que afectan de forma negativa al crecimiento profesional de la mujer en el entorno laboral. De este modo, podemos afirmar que hay una necesidad puntera de generar un cambio cultural que nos aleje, tanto a los hombres como a las mujeres, de los estereotipos que etiquetan y encasillan en mayor o menor medida de forma inconsciente a las personas, dependiendo de su diversidad en un determinado sector o puesto de trabajo.

Sin embargo, los cambios culturales son los más complicados de gestionar. Por ello se hace necesario trabajar a distintos niveles, en el educativo desde las edades más tempranas, en el gubernamental con la aplicación de políticas públicas que impulsen el cambio o en el empresarial con la implantación de programas que garanticen la igualdad de oportunidades de acceso al empleo. En definitiva, es necesario que la sociedad en general realice un esfuerzo colectivo dotando de recursos, políticas y servicios que faciliten la igualdad de oportunidades sin importar nuestra diversidad. Las empresas, a pesar de la dificultad del factor “cambio cultural”, no pueden perder la riqueza que aporta la diversidad en los equipos de trabajo, ya que de este modo desaprovechan el 50% del talento.

Como sabemos que la inteligencia colectiva es una herramienta que nos conduce a la innovación y a la calidad continua, es muy importante aprovechar el 100% del talento diverso de nuestra organización. Debemos conseguirlo estableciendo códigos éticos que favorezcan entornos de trabajo inclusivos bajo el lema “cero discriminación” ante cualquier diversidad, además de implantar protocolos que garanticen que estos códigos éticos se cumplen.

Es determinante que la empresa destaque por su liderazgo organizativo, su gestión de talento y su contribución a la calidad de vida en el entorno de trabajo, construyendo así confianza tanto hacia el cliente externo como interno. Para lograrlo, debe contar con planes de gestión de la diversidad que abarquen, como mínimo, los siguientes puntos:

  • Compromiso de la alta dirección y en cascada de forma transversal con todas las personas que la conforman (Código Ético).
  • Estudio y análisis de la diversidad en la organización.
  • Medidas que se van a llevar a cabo y composición del equipo de trabajo.
  • Planificación de la estrategia a seguir, que debe estar integrada en el resto de acciones de la empresa con timing y objetivos medibles.
  • Un buen plan de comunicación:

-Interno: que informe, sensibilice, visibilice y busque aliados.
-Externo: que comunique nuestra misión, visión y objetivos en materia de diversidad.

  • Corregir situaciones desde el área de RRHH:

-Integrar el principio de igualdad en todas las fases: reclutamiento, selección, plan de acogida, clima laboral, promoción interna, fomento del lenguaje inclusivo, etc.

-Protocolos antimobbing.

-Programas de conciliación de la vida laboral y personal y de fomento de la corresponsabilidad.

-Retribución por objetivos: liderazgo inclusivo y fomento de la diversidad.

-Planes de formación.

-Encuestas de clima e idoneidad de las acciones llevadas a cabo.

En definitiva, la gestión de la diversidad está compuesta por nuevas actitudes, estructuras y estrategias que fortalecen la competitividad empresarial. El entorno empresarial es cada vez más competitivo y los avances sociales más significativos, por lo que ninguna empresa debe perderse esta oportunidad.

Libro solidario «EL DEPORTE DE ELLAS Y [email protected]»

La Fundación Alares se ha unido como entidad colaboradora al proyecto «[email protected]: La historia de María y Sofía», una iniciativa de El Diario Digital «EL DEPORTE DE ELLAS Y [email protected]».

Se trata de un libro solidario dirigido a entidades, organismos, centros educativos y público en general, que cuenta la historia de superación de dos de atletas que se han tenido que sobreponer a las adversidades en el mundo del deporte en forma de «discriminación» o discapacidad física, para así poder lograr su sueño. Dos historias cruzadas con las que tratarán de poner en valor el esfuerzo de las mujeres y las personas con discapacidad, en búsqueda de esa igualdad tan importante en la sociedad en la que vivimos.

El objetivo de este libro es concienciar a los lectores de las dificultades que muchos niños y niñas sufren a diario, tanto en el ámbito deportivo como en cualquier otro ámbito de su vida.

Son muchos los particulares, empresas, fundaciones y entidades públicas que se han sumado a la causa. Entre ellos está el Comité Paralímpico Nacional y más de 20 Federaciones Nacionales y 80 clubes. Vicente Del Bosque, Ex Seleccionador Nacional, será el encargado del prólogo del cuento.

El Diario Digital «EL DEPORTE DE ELLAS Y [email protected]» es el primer medio de comunicación que informa en exclusiva del deporte femenino y de personas con discapacidad.

Una de las grandes líneas de actuación de Fundación Alares es la promoción e inclusión en el mercado laboral de las personas con discapacidad y de aquellas otras con dificultades especiales o en riesgo de exclusión social. Asimismo, también favorece la Gestión de la Diversidad en las organizaciones y la no discriminación por ningún tipo de razón, a través de la Fundación Diversidad, entidad que promueve en exclusiva el “Charter de la Diversidad” en España.

Es un orgullo poder apoyar campañas que abogan por la igualdad, la diversidad y la inclusión a través del deporte y la cultura.

Nuevo plan de conciliación Trabajo-Vida en Europa

¿La conciliación entre el trabajo y la vida personal es real en Europa? ¿Cómo están distribuidas las tareas entre mujeres y hombres? ¿Hay igualdad de género?

Estas cuestiones entre muchas otras han sido resueltas por la Comisión Europea que, viendo la situación actual de muchos países, ha tenido una iniciativa para apoyar el equilibrio del balance entre trabajo y vida para padres trabajadores y cuidadores.

Según las estadísticas, el 80 % de los hombres europeos afirma que la igualdad de género es importante. Sin embargo, la realidad es otra: las mujeres dedican 21 horas a la semana al cuidado y actividades domésticas, mientras que los hombres tan solo invierten 9. Además, en la Unión Europea las mujeres siguen estando minusvaloradas:

  • Ganan de media un 16 % menos por hora que los hombres. En España esta cifra se sitúa en un 14.9 %.
  • La tasa general de empleo es del 65 % en el caso de las mujeres, y del 77 % en el de los hombres.
  • El 50 % de las mujeres trabaja a tiempo completo y el 31 % a tiempo parcial, mientras que estas cifras ascienden al 77% y al 71 % respectivamente en el caso de los hombres.
  • La inactividad de mujeres por responsabilidades relacionadas con el cuidado es del 20 %, nada que ver con el 2 % de hombres.

Entonces, ¿qué estamos haciendo para frenar estas desigualdades?

El 84 % de los europeos aprueba a un hombre que reparte las tareas del hogar por igual con su mujer, otro 84 % a aquel que toma licencia parental para el cuidado de sus hijos, la mitad al cual reprocha a sus amigos por hacer una broma sexista y el 41 % al que se identifica como feminista.

En todos los Estados miembros hay altas tasas de licencias parentales, que van desde un 58 % en República Checa hasta un 96 % en Suecia. No obstante, solo el 33 % de los hombres lo ha aceptado o piensa hacerlo en un futuro. Es increíble conocer que el factor que más les motiva a la hora de tomar un permiso de paternidad es recibir más compensación económica durante este periodo.

Ante estas cifras, ¿qué propone la Comisión Europea?

El conjunto holístico de medidas sobre equilibrio Trabajo-Vida, que consiste en combinar políticas que integren acuerdos flexibles de trabajo adecuados a las necesidades de cada uno, involucrar más al hombre en las tareas de cuidados y del hogar, permisos paternales dignos, acceso al cuidado de los hijos accesible y de calidad y la viabilidad del cuidado de personas dependientes.

El objetivo es fomentar la adopción equitativa del tiempo de trabajo, además de permisos equilibrados y reparto de responsabilidades para hombres y mujeres. También trata de proteger a los trabajadores que piden bajas paternales o modalidades de trabajo flexibles, mejorando así las condiciones en el empleo.

Para conseguirlo, la idea es ampliar y mejorar las condiciones económicas del permiso de paternidad, ofrecer facilidades en caso de pedir una baja parental, derecho a tener días por cuidados, convenios de trabajo flexible (a tiempo parcial, teletrabajo) y protección frente al despido.    

Esto está enfocado a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, los negocios, los Estados miembros y la economía global.  

Estas iniciativas se complementarían con una mejor aplicación de la legislación existente, promoviendo su cumplimiento, la inclusión de los planes en el Semestre Europeo, la disponibilidad de una educación infantil asequible y de alta calidad, la financiación de proyectos, el seguimiento de los permisos por motivos familiares, horarios de trabajo flexibles y servicios de atención.  

Fundación para la Diversidad con el Orgullo LGTB

MADO (Madrid Orgullo) es la gran fiesta que se celebra en Madrid, desde el viernes 28 de junio hasta el domingo 7 de julio de 2019. El barrio de Chueca y algunas de las principales calles de la capital son las protagonistas, durante estas fechas, de la reivindicación de los derechos de miles de personas.

Para la “Semana del Orgullo LGTB” hay programadas muchas actividades: conciertos al aire libre, escenarios, fiestas, arte, cultura, deporte… siendo la principal la Manifestación Estatal, que tendrá lugar el próximo 6 de julio.

Esta celebración que ya tiene repercusión a nivel mundial, exige la autodeterminación del género, de la identidad sexual y la lucha por acabar con el machismo. Se busca la igualdad de derechos, el respeto a todos los ciudadanos, la libertad de expresión y el reconocimiento de la diversidad.

Entre todos conseguiremos un mundo mejor

La diversidad de las personas no debe ser un motivo de conflicto, sino la mayor fuente de innovación, creación de riqueza y de mejora de la calidad de vida para todos.

A pesar de que cada vez hay mayor cantidad de buenas prácticas, todavía queda mucho camino por recorrer. Si las personas, las empresas y los Gobiernos aunamos esfuerzos, podemos conseguir un futuro más justo.

Por ello, Fundación para la Diversidad trabaja diariamente para que la igualdad sea una realidad. Y cuenta con el apoyo de todas las empresas firmantes del Charter, que ya ascienden a un total de más de 900.

Todas ellas tienen algo en común, con independencia del tamaño de su organización: el impuso de políticas basadas en una cultura de diversidad. Y esto es lo que enriquece a la sociedad y hace que progrese. Porque juntos sumamos más.

En el año 2018 un 27 % de las empresas españolas había implementado un Plan de Igualdad frente al 10 % que lo había considerado en el 2016. Además, el 80 % ya realiza formaciones específicas para la plantilla en materia de igualdad.

Estos datos demuestran que estamos avanzando, y eso nos enorgullece.

Durante esta semana todos seremos uno. Gritaremos por un objetivo común, por la igualdad, por la justicia, la diversidad y la inclusión. Lucharemos porque en el futuro todos tengamos voz y voto. Por la no discriminación, por el acceso laboral de todas las personas. Fundación para la Diversidad está con el Orgullo.

Información sobre el nuevo Real Decreto-ley de igualdad

El 1 de marzo entró en vigor el nuevo Real Decreto-ley de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.

Los plazos para cumplir con la nueva obligación son:

  • Las empresas que tengan entre 151 y 250 trabajadores, deben aprobar su plan de igualdad en un periodo de un año.
  • Las que cuenten con una plantilla de 100 a 150 trabajadores, disponen de dos años.
  • Las que estén formadas entre 50 y 100 trabajadores, tienen tres años de plazo.

En el mismo, se han aprobado una serie de novedades, entre las que destacan:

  • Es obligatoria la inscripción o el registro de los planes de igualdad una vez se haya concluido su negociación. Esta inscripción deberá realizarse en el Ministerio de Igualdad.
  • Se desarrollará un diagnóstico previo a la negociación del plan de igualdad, que debe ser pactado con los trabajadores sobre las siguientes materias: procesos de selección, clasificación profesional, formación profesional, condiciones de trabajo, retribuciones y prevención del acoso.
  • Se obliga a todas las empresas a establecer un registro salarial. Deberá incluir: valor medio de los salarios, complementos y percepciones desagregados por sexo y distribuidos por grupo y categoría profesional, así como puesto de trabajo.

En las empresas en que haya más de 50 trabajadores y exista una diferencia de 25% o más en la media de las percepciones entre hombre y mujeres, deberá especificarse en el registro salarial que tal diferencia no corresponde a motivos relacionados con el sexo de las personas.

  • Permisos retribuidos:

-Se equipararán los permisos de maternidad y paternidad en 16 semanas, de las cuales las siguientes 6 son obligatorias para ambos y a jornada completa. Ambos permisos son intransferibles.

-De paternidad: será aumentado progresivamente. A fecha 1/03/2019, dispondrán de 8 semanas, de las cuales 2 serán inmediatamente tras el parto. En 2020 ascenderá a 12 semanas, siendo 4 tras el parto. En 2021 ampliará a 16 semanas.

Permiso de lactancia: se denominará “permiso para cuidado del lactante” que podrán disfrutar ambos progenitores. En el caso de que sean de una misma empresa y lo disfruten al mismo tiempo, ésta podrá limitarlo por razones de funcionamiento. Este derecho podrá ejercerse hasta los 12 meses del menor, no obstante, tendrá una reducción salarial a partir del 9 mes.

En el supuesto de familias numerosas se reservará el puesto durante un periodo de 18 meses.

  • Contratos:

-El trabajador tendrá derecho a que se le abone la retribución por su trabajo de igual valor en caso de que se produzca una discriminación salarial por razón de sexo.

Se incluye la violencia de género como una de las causas que interrumpen el cómputo de la duración del contrato en prácticas, así como el periodo de prueba.

Se declara nula la extinción del contrato durante el periodo de prueba de trabajadoras embarazadas, salvo que concurran motivos no relacionados con el embarazo.

  • Despidos:

-La declaración de nulidad del despido producido después de la reincorporación (por nacimiento, adopción, acogimiento…) se extiende hasta los 12 meses.

  • Será en negociación colectiva donde se establecerán los términos para el ejercicio del derecho a adaptar la jornada a las necesidades familiares, incluyendo también el trabajo a distancia. En el caso de que no haya negociación colectiva, se recurrirá a lo acordado entre la empresa y la persona trabajadora.
  • Los representes de los trabajadores tienen derecho a recibir anualmente información sobre «los datos sobre la proporción de mujeres y hombres en los diferentes niveles profesionales».

Más información:
[email protected]
912750555

Hacemos tu plan de igualdad

El 1 de marzo entró en vigor el nuevo Real Decreto-ley de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.

A partir de ese momento, las empresas que tengan entre 151 y 250 trabajadores, deben aprobar su plan de igualdad en un periodo de un año. Aquellas que cuenten con una plantilla de 100 a 150 trabajadores, disponen de dos años y las que estén formadas entre 50 y 100 trabajadores, tienen tres años de plazo.

Cumpliendo con los plazos establecidos, es obligatoria la inscripción de los planes de igualdad una vez se haya concluido su negociación. Este registro deberá realizarse en el Ministerio de Igualdad.

Se desarrollará un diagnóstico previo a la negociación del plan de igualdad, que debe ser pactado con los trabajadores sobre las siguientes materias: procesos de selección, clasificación profesional, formación profesional, condiciones de trabajo, retribuciones y prevención del acoso.

Se obliga a todas las empresas a establecer un registro salarial. Deberá incluir: valor medio de los salarios, complementos y percepciones desagregados por sexo y distribuidos por grupo y categoría profesional, así como puesto de trabajo.

Esta actuación es de obligatorio cumplimiento por ley. Pero hay muchas empresas que ya aplican desde hace tiempo su plan de igualdad y cumplen con medidas de no discriminación: es un deber moral que va mucho más allá de lo establecido por la ley.

En Alares ofrecemos servicios innovadores que tienen como fin cuidar a las personas, sus familias y hacerles la vida más fácil. Ayudamos a impulsar la Responsabilidad Social y, como expertos en materia de conciliación, hacemos planes de igualdad a medida de cada empresa.

Además, contamos con un servicio de consultoría, mediante el cual apoyamos a los trabajadores de las empresas a manifestar aspectos personales ante sus compañeros y a las propias organizaciones a conocer aquello que hasta el momento no habían descubierto de sus propios empleados.

En ocasiones sucede que las propias personas no saben que padecen una discapacidad. Por este motivo, tienen una serie de ayudas que facilitan su día a día y algunas ventajas que pueden mejorar su bienestar. Esta iniciativa tiene como objetivo que sean conscientes de ello, beneficiando así tanto al propio empleado como a la organización correspondiente. Mediante terapias, talleres y actividades, conseguimos que todas las personas de la plantilla se sientan integradas.

Entre todos podemos conseguir llegar a la igualdad

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Entre todos podemos conseguir llegar a la igualdad.

 

Estamos en un momento donde hay más mujeres que hombres en el mercado de trabajo, pero todavía son muchas las que siguen teniendo dificultades para lograr su independencia económica. Esto, además, hace que el peso desproporcionado de las responsabilidades con las que carga la mujer continuará disminuyendo su independencia económica y tendrán un efecto para toda la vida tanto en su carrera como en sus ingresos y pensiones.

En Alares apostamos por las personas, sin tener en cuenta el género de estas.

Apostamos por el talento. Nuestro comité de dirección está integrado por un 67 % de mujeres y un 33 % de hombres, y nuestra plantilla total, compuesta por 432 personas, está formada por un 68 % de mujeres y un 32 % de hombres.

Aunque las habilidades de hombres y mujeres, sus talentos y aspiraciones son necesarios para poder dar forma a la economía y la sociedad, sin embargo, hay áreas en las que en el futuro parece que seguirán siendo dominadas ya sea por hombres o mujeres. Los niños son menos propensos que las niñas en buscar una profesión en el ámbito de la educación o la salud. Las niñas sin embargo no optan por profesiones en ciencias exactas, matemáticas o ingeniería. No obstante, merece especial mención que las mujeres se han incursionado en materia de gestión y la política. También es importante hacer mención como las niñas superan a los niños en el ámbito de la educación.

La igualdad en cuanto a la toma de decisiones ya no parece un objetivo distante para un puñado de países que cada vez están más cerca de erradicar la brecha entre géneros.  Pero todavía son muchos donde la participación de las mujeres en la toma de decisiones es extremadamente baja. Es cierto que la UE tiene un papel clave que desempeñar para garantizar un progreso continuo en todos los países, pero también lo es que somos cada uno de nosotros, a nivel individual quienes tenemos que irnos a nuestra esfera personal y desde ahí, cada uno, aportar nuestro granito de arena para llegar a conseguir esa igualdad.

Porque es necesario trabajar desde nuestro propio hogar con los más pequeños. Porque las empresas, como fuentes generadoras de bienestar y riqueza social, son quienes tienen que sensibilizar para que se produzca ese cambio. Ese cambio comienza en basarse en las competencias de las personas y no en su género.

El colegio y las universidades, son uno de los espacios de socialización más importantes, y es ahí donde también tenemos que poner especial énfasis en romper ese sesgo social y cultural.

Cada uno de nosotros, desde nuestra posición, empleador, educador, padre o madre de familia, tenemos el poder para llegar a esa igualdad. Porque tenemos que llegar a un día donde no tengamos que hablar de hombres ni de mujeres, ni de fútbol o ballet, ni de rosa o azul, o de muñecas o juegos de acción. Romper con ese cambio de mentalidad desde que un bebe nace es esencial para llegar a esa igualdad. Es cuestión de valores y de educar en igualdad. Tenemos que llegar a un día donde hablemos de personas, no de hombres y mujeres, y solo con el compromiso de cada uno, podremos conseguirlo.

 

 

#DíaInternacionaldelaMujer

 

 

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de conciliación puede penalizar su desarrollo empresarial

Un 61% de empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta ocasional o sistemáticamente la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar; tan solo el 14% considera que trabaja en un clima laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente.

Estos datos son el resultado de una pobre y poco valorada cultura de conciliación en las empresas, con unas políticas sociales apenas flexibles que reciben un apoyo insuficiente por parte de quienes tienen poder de decisión en la organización. Así lo refleja el Estudio “Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

Este informe analiza la situación de la responsabilidad familiar corporativa (RFC) en la Comunidad de Madrid en tres dimensiones clave: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible (6 de cada 10 empleados) y el trabajo a tiempo parcial (50% de mujeres y 54% de hombres). El teletrabajo todavía no es una realidad al alcance de la mayoría de personas (38% de los hombres y 29% de las mujeres), aunque está bastante más extendido que otras medidas como la semana comprimida o el trabajo compartido.

Respecto a las políticas de apoyo familiar, se echan en falta los subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes, los servicios de guardería en el centro de trabajo o la posibilidad de alargar las bajas de maternidad/paternidad. La única medida de este tipo ampliamente establecida es la de poder abandonar el lugar de trabajo debido a una emergencia familiar, a la que dicen poder acogerse cerca del 80% de los entrevistados.

Otro déficit importante que detecta el estudio es la falta de información sobre las prestaciones que la organización pone a disposición de sus colaboradores, con el fin de facilitarles el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familia.

En relación al apoyo de los supervisores, cuando el líder es un hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo instrumental bajo, no se le considera un modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio, cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

La cultura corporativa tiene gran trascendencia. 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa; un 40% de las mujeres y un 25% de los hombres creen que hacer uso de las excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros, y un porcentaje elevado (32% de hombres y 47% de mujeres) siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido por contrato o que se espera de ellos que antepongan el trabajo a su familia.

Los resultados indican que hay 4 categorías de entornos laborales según apoyen más o menos el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familiar de los empleados: enriquecedor, favorable, desfavorable o contaminante. Un 27% de los encuestados declara trabajar en un entorno “contaminante”, que entorpece sistemáticamente la conciliación, mientras que otro 34% lo define como “desfavorable”. En total, el porcentaje de insatisfechos se eleva hasta el 61%, muy por encima del 51% que arroja la misma encuesta a nivel mundial. Solo el 14% considera que trabaja en un entorno laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente, un porcentaje inferior al 18% que registran en promedio el resto de países.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales, el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe aquí.

El 27% de empleados trabaja en un entorno contaminante

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de flexibilidad laboral puede penalizar su desarrollo empresarial 

• Así lo refleja el estudio ‘Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

• El 61% de los empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar.

• El 32% de hombres y el 47% de mujeres siente que su empresa les presiona para trabajar másallá de lo establecido.

El Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares han elaborado el l Estudio sobre Responsabilidad Social Corporativa de la Comunidad de Madrid.

Los resultados del mismo han sido basados en la respuesta de más de 400 personas con distintas situaciones familiares y niveles de responsabilidad en el trabajo, y también se han comparado con los datos recogidos en las encuestas a escala mundial que se realizan desde el año 2010.

El informe analiza tres dimensiones de la responsabilidad familiar corporativa: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Se refleja que las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible, al que tienen acceso 6 de cada 10 empleados, el trabajo a tiempo parcial, del que pueden hacer uso el 50% de mujeres y el 54% de hombres y el teletrabajo, aunque este último todavía no está al alcance de la mayoría de personas (29% de mujeres y 38% de hombres).

Respecto a las políticas de apoyo familiar, los trabajadores madrileños echan en falta permisos de paternidad y maternidad más amplios, subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes y servicios de guardería en el centro de trabajo.

En cuanto al apoyo de responsables en este ámbito, el estudio señala que cuando el líder es hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo emocional elevado pero instrumental bajo, no se le considera modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio,cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

Respecto a la aplicación de políticas de Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC), 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa. Además, el 40% de mujeres y el 25% de hombres creen que hacer uso de excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros. También apunta que el 32% de hombres y 47% de mujeres siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido o se espera de ellos/as que antepongan el trabajo a la familia.

Asimismo, el estudio recoge que el 61% de los trabajadores madrileños está insatisfecho/a con su entorno de trabajo, muy por encima del 51% que arroja esta misma encuesta a nivel mundial: el 34% define su ambiente laboral como desfavorable; y el 27% afirma que trabaja en entorno contaminante, que entorpece sistemáticamente la conciliación. Solo el 14% afirma trabajar en un entorno laboral que favorece sistemáticamente la conciliación siendo, aun así, un porcentaje inferior a la media del resto de países, situada en un 18%.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe completo aquí.

El 61% de empleados está insatisfecho con su trabajo

  • Así se desprende del estudio ‘Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, elaborado por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE, en colaboración con la Cámara de Madrid y Alares, presentado hoy en la entidad cameral
  • El 32% de hombres y 47% de mujeres siente que su empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido o se espera de ellos que antepongan el trabajo a la familia
  • Eva Serrano, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Madrid: “La adopción de estrategias de responsabilidad familiar en el seno de las empresas conlleva importantes elementos de innovación y competitividad empresarial”

La Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Madrid, la Escuela de Negocios IESE y Alares presentaron hoy las conclusiones del estudio “Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”.

Elaborado por Alares y el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE, se basa en la respuesta de más de 400 trabajadores/as de la Comunidad de Madrid con distintas situaciones familiares y responsabilidad laborales. Su objetivo es conocer el grado de integración familia-trabajo en la región.

El estudio analiza tres dimensiones de la responsabilidad familiar corporativa: las políticas formales, el apoyo del/de la supervisor/a y la cultura corporativa.

Así, refleja que el 61% de los/as empleados/as en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar.

Los/as trabajadores/as madrileños/as echan en falta permisos de paternidad y maternidad más amplios, subsidios para el cuidado de hijos/as o personas dependientes o servicios de guardería en el centro de trabajo.

En cuanto al apoyo de responsables en este ámbito, el estudio refleja que los/as trabajadores/as perciben un apoyo emocional alto pero instrumental bajo cuando el jefe es hombre, y no se le considera un modelo a seguir en términos de conciliación. En cambio, cuando el rol de responsable lo ejerce una mujer, sus colaboradores/as ven positivamente su liderazgo en apoyo, en modelo de conciliación y en cuanto a gestión de políticas de Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC).

Respecto a la aplicación de políticas de RFC, 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa. También apunta que el 32% de hombres y 47% de mujeres siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido o se espera de ellos/as que antepongan el trabajo a la familia.

El estudio también recoge que el 61% de los/as trabajadores/as madrileños/as está insatisfecho/a con su entorno de trabajo, muy por encima del 51% que arroja esta misma encuesta a nivel mundial: el 34% define su ambiente laboral como desfavorable; y el 27% afirma que trabaja en entorno contaminante, que entorpece sistemáticamente la conciliación.

La vicepresidenta primera de la Cámara de Madrid, Eva Serrano, hizo hincapié en la importancia de adoptar estrategias de responsabilidad familiar en el seno de las empresas “ya que conlleva importantes elementos de innovación y competitividad empresarial. Es fundamental mejorar la calidad de ida del principal activo de las empresas: sus trabajadores/as y, por ende, sus familias”, recalcó.

La directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE, Mireia Las Heras, ha expuesto que “debemos procurar que las personas se desarrollen en su ámbito profesional, así como en el ámbito personal, social y familiar. Para ello las empresas deben fomentar la Responsabilidad Social Corporativa más cercana a la persona: la Responsabilidad Familiar Corporativa. 

Las políticas, el liderazgo y la cultura determinan el entorno laboral en el que se encuentra la persona. Cuanto más enriquecedor sea el entorno laboral, mayores sinergias se crean entre trabajo y familia, repercutiendo en una mejor salud, una mayor felicidad y una vida familiar más satisfactoria.”

Por su parte, Javier Benavente, presidente de Alares, ha destacado que cuando el trabajo está alienado con los objetivos de las personas y cuidamos de ellas, los resultados son más positivos en nuestras organizaciones.

Además, ha hecho un llamamiento a los poderes públicos para que creen las condiciones adecuadas con el objetivo de que la conciliación trabajo- familia sea posible, y no dejarlo solo en manos de las empresas.

En la jornada también han participado; Ann Westman, consejera económica de la Comisión Europea; Encarnación Camacho, responsable de Igualdad de PSA Group; Carlos Fernández, cofundador del movimiento #papiconcilia; y Nuria Fuertes, coordinadora de Igualdad y RSC de la Cámara de Comercio de Madrid.

Tras la exposición de las conclusiones, se celebró una mesa redonda en la que se debatieron las conclusiones del estudio y se analizaron estrategias personales, familiares, organizacionales e institucionales orientadas a conseguir una mayor corresponsabilidad.

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