Resultados de la encuesta de teletrabajo durante el Covid-19

Formación
  • Fundación Alares elabora un informe de Teletrabajo en tiempos de Covid-19, donde ha encuestado a 882 personas, de las cuáles solo un 25 % estaba teletrabajando antes del Estado de Alarma.
  • El 86 % consideran muy importante recibir ayuda por parte de las empresas en el entorno familiar, más allá del confinamiento.
  • Los servicios que declaran como más importantes para ayudarles a conciliar una vez que volvamos a la normalidad son Ayuda a domicilio ante enfermedad, con un 18,52% seguido de la ayuda ante pequeñas reparaciones y mantenimiento del hogar, empatado con un 17,77% con gestiones administrativas.

Fundación Alares ha elaborado una encuesta durante el confinamiento para analizar los efectos de la implantación del teletrabajo en nuestro país. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), antes del Estado de Alarma, la implantación de esta metodología de trabajo en España era minoritaria. Sólo el 27% de las empresas estaban apostando por el teletrabajo, frente al 35% de media europea.

Para la elaboración del informe, Fundación Alares planteó un cuestionario de preguntas a una muestra de la población activa a nivel nacional para analizar las experiencias individuales en función de sus situaciones familiares, laborales y organizativas.

Una vez recogida la información, se ha procedido al cruce de los datos para sacar las conclusiones que se presentan en el informe.

En diferentes estudios sobre teletrabajo queda patente el gran inconveniente que destacan las personas con trabajo en remoto, y es la falta de medios. Sin embargo, en el informe elaborado por Fundación Alares se recoge que el 73,41% de las personas encuestadas han afirmado que la empresa les ha suministrado todos los medios necesarios para poder llevar a cabo el teletrabajo.

Aunque el teletrabajo abre un abanico de posibilidades frente a la conciliación, uno de los mayores retos en este periodo de confinamiento y teletrabajo, ha sido separar el entorno familiar y el profesional.

Algunas empresas, teniendo en cuenta esta premisa, han flexibilizado los horarios laborales facilitando que más del 54% de las personas en activo hayan contado con el apoyo de su empresa para flexibilizar y adaptar su horario laboral, lo que ha permitido a estas personas conciliar su vida familiar, personal y laboral.

En relación a la situación familiar, un 44,07% de las personas que residen con menores en edad escolar, afirma que a veces su situación les ha impedido dedicar tiempo al teletrabajo, mientras que en el caso de las personas que no tienen menores, este dato desciende al 13,87%.  Hay que destacar que más del 52% de las personas encuestadas con menores a cargo, afirman que su situación familiar no le ha impedido nunca dedicar tiempo al teletrabajo. Este dato positivo está correlacionado con el apoyo en el entorno del hogar (pareja o familiares al cuidado de los menores) y la flexibilidad laboral aportada por las empresas.

El 87% afirma que no han logrado desconectar y separar ambos entornos, alargando el tiempo de trabajo más allá de las horas estipuladas por la empresa. 

Continuando con el conjunto de retos a los que han hecho frente las personas durante el confinamiento, destacamos que solo el 23,64% de las personas afirman no tener ninguna dificultad y trabajar de manera óptima desde casa (el 35% de ellas, no tiene familiares a cargo).  El resto de personas se han enfrentado a diferentes retos según sus circunstancias personales: la ansiedad general por el impacto de esta situación con un 14,95%, el aislamiento social con un 14,34% y la dificultad para mantener un horario regular con un 13,54%.

En relación al apoyo a la familia durante el confinamiento por parte de las empresas, más del 65% de las personas afirman no haber recibido ninguna ayuda o servicio por parte de su empresa. De entre las que sí han recibido este tipo de ayudas, encontramos que el 22,30% de ellas han sido para “ayuda psicológica”, y en porcentajes menores, servicios como los profesores/as particulares (con un 4,90%), la compra de medicamentos (con un 3,61%) o en último lugar con un 3,28% el servicio de realización de compra.

Del total de las personas encuestadas más del 86% consideran muy importante recibir ayuda por parte de las empresas en el entorno familiar, más allá del confinamiento.

Los servicios que les parecen más importantes una vez volvamos a la “normalidad” para ayudarles a conciliar mejor han sido con un 18,52% “Ayuda a domicilio ante enfermedad”, seguido de la “ayuda ante pequeñas reparaciones y mantenimiento del hogar” empatado con un 17,77% con “gestiones administrativas”.

El dato más significativo es que al 95,38% le gustaría continuar en teletrabajo en mayor o menor medida, siendo 2 días por semana lo más destacado (38,73%).

Solo un 4,62% de las personas no desearían continuar con el teletrabajo.

Del informe elaborado por la Fundación Alares, extraemos que, para garantizar la calidad de vida de las personas, la productividad y la competitividad empresarial, se hace necesario que las empresas desplieguen medidas y herramientas que permitan conciliar la vida personal, familiar y laboral para poder desarrollar su trabajo con eficacia en diferentes líneas de actuación que se recogen en el informe, junto con el resto de los datos que aparecen en el mismo.

Entre las medidas que facilitan el Teletrabajo con eficacia y facilitan la conciliación de la vida personal y laboral, destacan los siguientes cinco puntos:

1.-Disponibilidad, por parte del empleado, de un lugar de trabajo aislado.

2.-Equipos informáticos y tecnológicos aportados por la empresa.

3.-Flexibilidad horaria acorde al puesto de trabajo y actividad de la entidad.

4.-Trato individualizado y gestión de la diversidad de la plantilla.

5.-Disponibilidad de servicios de cuidados y apoyo personal y familiar a domicilio.

Si quieres recibir las conclusiones del informe elaborado por Fundación Alares puedes rellenar el cuestionario y recibirás una copia.

¿Qué nos piden ahora nuestras plantillas?

Teletrabajo
Teletrabajo


El pasado día 30 de junio , en colaboración con CEOE, organizamos un webinar donde presentamos el último informe elaborado por Fundación Alares sobre los resultados de la encuesta que hemos realizado sobre el teletrabajo desde que comenzó la pandemia. Donde hemos conocido datos en primicia de una encuesta sobre el #teletrabajo realizada a 882 personas #COVID19

Se resolvieron cuestiones sobre cómo ha impactado el Teletrabajo en nuestras organizaciones, cómo se han tenido que adaptar las empresas ante la nueva situación provocada por el Covid-19…

Estamos trabajando en los últimos detalles del mismo. En él se podrán conocer los retos ante los que nos enfrentamos, los servicios más demandados por los trabajadores y como se ha vivido la conciliación trabajo familia, entre otros puntos.

¿Hemos podido conciliar de verdad? ¿Cómo nos hemos adaptado a algo para lo que no estábamos preparados?

Si quieres recibir las conclusiones del informe elaborado por Fundación Alares puedes rellenar el cuestionario y recibiras una copia.


Reorganizarse para seguir adelante

Alares Social
Alares Social

Para Alares Social, como para otros Centros Especiales de Empleo, la situación derivada del COVID19 y el decreto de Estado de Alarma, ha supuesto un antes y un después, pero el después no tiene que ser menos bueno que el antes, al menos ese ha sido el punto de partida para Alares Social, asegurar nuestro doble objetivo:

Por un lado, que todas las personas de nuestro país, dispongan de un mínimo de servicios asistenciales que les faciliten la vida y potencien la igualdad de oportunidades. Y por supuesto, por nuestra condición de Centro Especial de Empleo, favorecer la empleabilidad y el empleo de las personas con discapacidad.

Estos objetivos se hacen posible, gracias a que involucramos a las empresas para que contribuyan a la Mejora de su entorno y de la Sociedad en General, y ahora más que nunca, estos objetivos, el trabajo y el esfuerzo se deben mantener, ya que los servicios asistenciales, se han convertido hoy día en una necesidad de muchos colectivos, que con el nuevo modelo de relación humana, se han tornado más vulnerables.

El punto de partida para RE-ORGANIZAR la actividad y la consecución de los objetivos, fue valorar las oportunidades de nuestra plantilla diversa, donde más del 90% tiene alguna discapacidad, de ella el 32% son discapacidades de difícil inserción, y donde en un porcentaje alto, se trata de población de riesgo frente el COVID19.

La prioridad para Alares Social, es la prevención y la salud de las personas trabajadoras, y minimizar el riesgo de las personas especialmente sensibles, por lo que la propuesta adaptativa tenía como objetivo instaurar el teletrabajo en al menos un 70% de la actividad principal.

¿COMO LO HICIMOS?

1. Pre-ocuparnos por las personas y facilitarles su día a día

1. Establecimos equipos específicos para la toma de decisiones con todos los Responsables.

2. Establecimos mecanismos de comunicación e información positiva para todas las personas trabajadoras, y pusimos en marcha Programas específicos de atención personal para todos y cada uno de los talentos que componen Alares Social.

3. La tecnología y la conectividad, se ha convertido en nuestras mejores herramientas para garantizar el aprendizaje hacia la transformación digital de forma más efectiva.

4. Planificación e implantación sea progresiva, pero en tiempo record, tan solo en 2 semanas…

Los resultados obtenidos han sido reveladores, pues con la implicación de todos y cada uno de los Departamentos, y con especial atención al esfuerzo y trabajo del Equipo Técnico, se ha logrado que la actividad se mantenga en un 90%.

Actualmente, se encuentran en la modalidad de teletrabajo el 88% de las personas trabajadoras, para lo cual se han desplegado los medios técnicos y humanos necesarios, valorando de manera personal las necesidades de flexibilización de horario, medios técnicos, y minimización de incidencias.

El seguimiento personal en las intervenciones realizadas nos arroja laos siguiente datos cualitativos:

  1. El 72% aseguran estar más tranquilos en casa, y la concentración en las tareas es más fácil.
  2. Se han reducido los tiempos muertos, como tráfico denso que hace retrasar la entrada, tiempos descansos para ir al baño o teniendo conversaciones con los compañeros…
  3. El absentismo ha disminuido en un 4,5% en dos meses
  4. El 89%considera el teletrabajo como un beneficio adicional al puesto de trabajo.
  5. Aseguran que les ha facilitado el mantenimiento de los puestos de trabajo en condiciones de seguridad.
  6. EL 27% ha podido flexibilizar su jornada de trabajo, aumentando en algunos casos la jornada.
  7. Al 34% ha facilitado la Conciliación Laboral y Familiar.

No es lo mismo liderar un equipo de trabajo presencial que un equipo de trabajo remoto, y en esta ocasión, la cultura del dato, y el tener ya definidos unos KPI’s claros, nos ha servido para poder medir de manera objetiva los resultados del teletrabajo en esta primera fase. Los resultados han sido claros, se ha aumentado el rendimiento general, y se han mantenido los estándares de calidad y excelencia.

Francisco Manuel Morales, en la oficina conocido como Paco, trabaja en Alares desde finales del 2014. Como trabajador, demuestra cada día su compromiso e implicación con Alares; como compañero, se ha ganado el respeto y confianza de todas las personas que trabajan con él. Muchas son las cosas que hacen especial a Paco, pero lo que más destacan aquellas personas que le conocen son su alegría y positividad.

No todos los días son buenos, a veces no salen los números y en otras ocasiones la respuesta del cliente no es la que esperamos, pero eso no le impide a Paco superarse cada día y trabajar para aumentar sus resultados. La llegada del teletrabajo ha supuesto un reto y esfuerzo para toda la plantilla de Alares. Trabajar desde casa está arrojando unos resultados positivos pero requiere una autonomía y una capacidad de adaptación mayor.

Paco es uno de los muchos ejemplos que demuestran que el trabajo y la superación personal tienen resultados positivos. Desde que Paco comenzó a trabajar desde casa, no solo ha mantenido la calidad y excelencia en las llamadas, sino que ha aumentado de forma considerable los números. Paco ha alcanzado unos resultados tres puntos por encima de su media y actualmente se encuentra en una media de 8,6 puntos, convirtiéndose así es un ejemplo de superación, esfuerzo y trabajo, manteniendo su positividad, compromiso y motivación con su trabajo.

Desde Fundación Alares queremos analizar la mayor experiencia de teletrabajo jamás vista

A raíz de la crisis del coronavirus las empresas han implantado planes de contingencia extraordinarios para continuar con su actividad productiva. Y, en muchos casos, el teletrabajo ha sido la medida principal.

Cuándo se restablezca la «normalidad», ¿habremos aprendido a nivel tecnológico y organizativo? ¿tendremos nuevas exigencias de conciliación personal y laboral?

Te animamos a responder a éstas y otras preguntas con un breve cuestionario. Solo serán 3 minutos.

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Información sobre el nuevo Real Decreto-ley de igualdad

El 1 de marzo entró en vigor el nuevo Real Decreto-ley de medidas urgentes para la garantía de la igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.

Los plazos para cumplir con la nueva obligación son:

  • Las empresas que tengan entre 151 y 250 trabajadores, deben aprobar su plan de igualdad en un periodo de un año.
  • Las que cuenten con una plantilla de 100 a 150 trabajadores, disponen de dos años.
  • Las que estén formadas entre 50 y 100 trabajadores, tienen tres años de plazo.

En el mismo, se han aprobado una serie de novedades, entre las que destacan:

  • Es obligatoria la inscripción o el registro de los planes de igualdad una vez se haya concluido su negociación. Esta inscripción deberá realizarse en el Ministerio de Igualdad.
  • Se desarrollará un diagnóstico previo a la negociación del plan de igualdad, que debe ser pactado con los trabajadores sobre las siguientes materias: procesos de selección, clasificación profesional, formación profesional, condiciones de trabajo, retribuciones y prevención del acoso.
  • Se obliga a todas las empresas a establecer un registro salarial. Deberá incluir: valor medio de los salarios, complementos y percepciones desagregados por sexo y distribuidos por grupo y categoría profesional, así como puesto de trabajo.

En las empresas en que haya más de 50 trabajadores y exista una diferencia de 25% o más en la media de las percepciones entre hombre y mujeres, deberá especificarse en el registro salarial que tal diferencia no corresponde a motivos relacionados con el sexo de las personas.

  • Permisos retribuidos:

-Se equipararán los permisos de maternidad y paternidad en 16 semanas, de las cuales las siguientes 6 son obligatorias para ambos y a jornada completa. Ambos permisos son intransferibles.

-De paternidad: será aumentado progresivamente. A fecha 1/03/2019, dispondrán de 8 semanas, de las cuales 2 serán inmediatamente tras el parto. En 2020 ascenderá a 12 semanas, siendo 4 tras el parto. En 2021 ampliará a 16 semanas.

Permiso de lactancia: se denominará “permiso para cuidado del lactante” que podrán disfrutar ambos progenitores. En el caso de que sean de una misma empresa y lo disfruten al mismo tiempo, ésta podrá limitarlo por razones de funcionamiento. Este derecho podrá ejercerse hasta los 12 meses del menor, no obstante, tendrá una reducción salarial a partir del 9 mes.

En el supuesto de familias numerosas se reservará el puesto durante un periodo de 18 meses.

  • Contratos:

-El trabajador tendrá derecho a que se le abone la retribución por su trabajo de igual valor en caso de que se produzca una discriminación salarial por razón de sexo.

Se incluye la violencia de género como una de las causas que interrumpen el cómputo de la duración del contrato en prácticas, así como el periodo de prueba.

Se declara nula la extinción del contrato durante el periodo de prueba de trabajadoras embarazadas, salvo que concurran motivos no relacionados con el embarazo.

  • Despidos:

-La declaración de nulidad del despido producido después de la reincorporación (por nacimiento, adopción, acogimiento…) se extiende hasta los 12 meses.

  • Será en negociación colectiva donde se establecerán los términos para el ejercicio del derecho a adaptar la jornada a las necesidades familiares, incluyendo también el trabajo a distancia. En el caso de que no haya negociación colectiva, se recurrirá a lo acordado entre la empresa y la persona trabajadora.
  • Los representes de los trabajadores tienen derecho a recibir anualmente información sobre «los datos sobre la proporción de mujeres y hombres en los diferentes niveles profesionales».

Más información:
[email protected]
912750555

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de conciliación puede penalizar su desarrollo empresarial

Un 61% de empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta ocasional o sistemáticamente la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar; tan solo el 14% considera que trabaja en un clima laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente.

Estos datos son el resultado de una pobre y poco valorada cultura de conciliación en las empresas, con unas políticas sociales apenas flexibles que reciben un apoyo insuficiente por parte de quienes tienen poder de decisión en la organización. Así lo refleja el Estudio “Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

Este informe analiza la situación de la responsabilidad familiar corporativa (RFC) en la Comunidad de Madrid en tres dimensiones clave: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible (6 de cada 10 empleados) y el trabajo a tiempo parcial (50% de mujeres y 54% de hombres). El teletrabajo todavía no es una realidad al alcance de la mayoría de personas (38% de los hombres y 29% de las mujeres), aunque está bastante más extendido que otras medidas como la semana comprimida o el trabajo compartido.

Respecto a las políticas de apoyo familiar, se echan en falta los subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes, los servicios de guardería en el centro de trabajo o la posibilidad de alargar las bajas de maternidad/paternidad. La única medida de este tipo ampliamente establecida es la de poder abandonar el lugar de trabajo debido a una emergencia familiar, a la que dicen poder acogerse cerca del 80% de los entrevistados.

Otro déficit importante que detecta el estudio es la falta de información sobre las prestaciones que la organización pone a disposición de sus colaboradores, con el fin de facilitarles el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familia.

En relación al apoyo de los supervisores, cuando el líder es un hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo instrumental bajo, no se le considera un modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio, cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

La cultura corporativa tiene gran trascendencia. 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa; un 40% de las mujeres y un 25% de los hombres creen que hacer uso de las excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros, y un porcentaje elevado (32% de hombres y 47% de mujeres) siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido por contrato o que se espera de ellos que antepongan el trabajo a su familia.

Los resultados indican que hay 4 categorías de entornos laborales según apoyen más o menos el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal y familiar de los empleados: enriquecedor, favorable, desfavorable o contaminante. Un 27% de los encuestados declara trabajar en un entorno “contaminante”, que entorpece sistemáticamente la conciliación, mientras que otro 34% lo define como “desfavorable”. En total, el porcentaje de insatisfechos se eleva hasta el 61%, muy por encima del 51% que arroja la misma encuesta a nivel mundial. Solo el 14% considera que trabaja en un entorno laboral en el que se favorece la conciliación sistemáticamente, un porcentaje inferior al 18% que registran en promedio el resto de países.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales, el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe aquí.

El 27% de empleados trabaja en un entorno contaminante

4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las medidas de flexibilidad laboral puede penalizar su desarrollo empresarial 

• Así lo refleja el estudio ‘Responsabilidad Familiar Corporativa de la Comunidad de Madrid”, llevado a cabo por el Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares.

• El 61% de los empleados en la Comunidad de Madrid cree que su entorno laboral dificulta la conciliación entre trabajo y vida personal y familiar.

• El 32% de hombres y el 47% de mujeres siente que su empresa les presiona para trabajar másallá de lo establecido.

El Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE y Alares han elaborado el l Estudio sobre Responsabilidad Social Corporativa de la Comunidad de Madrid.

Los resultados del mismo han sido basados en la respuesta de más de 400 personas con distintas situaciones familiares y niveles de responsabilidad en el trabajo, y también se han comparado con los datos recogidos en las encuestas a escala mundial que se realizan desde el año 2010.

El informe analiza tres dimensiones de la responsabilidad familiar corporativa: las políticas formales, el apoyo del supervisor y la cultura corporativa.

Se refleja que las medidas de flexibilidad más comunes en las empresas madrileñas son el horario laboral flexible, al que tienen acceso 6 de cada 10 empleados, el trabajo a tiempo parcial, del que pueden hacer uso el 50% de mujeres y el 54% de hombres y el teletrabajo, aunque este último todavía no está al alcance de la mayoría de personas (29% de mujeres y 38% de hombres).

Respecto a las políticas de apoyo familiar, los trabajadores madrileños echan en falta permisos de paternidad y maternidad más amplios, subsidios para el cuidado de hijos o personas dependientes y servicios de guardería en el centro de trabajo.

En cuanto al apoyo de responsables en este ámbito, el estudio señala que cuando el líder es hombre, los colaboradores perciben un nivel de apoyo emocional elevado pero instrumental bajo, no se le considera modelo a seguir en términos de conciliación ni se aprueba su gestión de las políticas de RFC. En cambio,cuando el rol lo ejerce una mujer, los trabajadores ven positivamente su liderazgo en los cuatro tipos de conductas.

Respecto a la aplicación de políticas de Responsabilidad Familiar Corporativa (RFC), 4 de cada 10 hombres y 6 de cada 10 mujeres perciben que utilizar las políticas de RFC puede penalizar su desarrollo en la empresa. Además, el 40% de mujeres y el 25% de hombres creen que hacer uso de excedencias para cuidar a los hijos puede ser mal visto por sus compañeros. También apunta que el 32% de hombres y 47% de mujeres siente que la empresa les presiona para trabajar más allá de lo establecido o se espera de ellos/as que antepongan el trabajo a la familia.

Asimismo, el estudio recoge que el 61% de los trabajadores madrileños está insatisfecho/a con su entorno de trabajo, muy por encima del 51% que arroja esta misma encuesta a nivel mundial: el 34% define su ambiente laboral como desfavorable; y el 27% afirma que trabaja en entorno contaminante, que entorpece sistemáticamente la conciliación. Solo el 14% afirma trabajar en un entorno laboral que favorece sistemáticamente la conciliación siendo, aun así, un porcentaje inferior a la media del resto de países, situada en un 18%.

En cuanto a los costes económicos, personales y sociales el informe confirma que la ausencia de compromiso real con la conciliación conlleva menor eficiencia y mayores costes administrativos y de contratación, mientras que las empresas sensibles con este tema son percibidas como más justas y comprometidas con la igualdad de oportunidades.

Accede al informe completo aquí.

¿Qué es lo que piden los jóvenes a las empresas?

Nos encontramos ante nuevas generaciones más exigentes, preparadas y con implicación social. La gran rotación existente en los puestos de trabajo conlleva un problema para las organizaciones, puesto que cada vez es más difícil retener el talento en ellas.

Según un reciente análisis realizado por la bolsa de trabajo alemana Absolventa, el 63% de los millennials se informa al detalle de todo lo que ofrece la empresa a su plantilla, y el 51% confiesa que esos beneficios son más importantes que un buen sueldo.

El 83% de los millenials considera imprescindible la formación continuada. El horario flexible y el teletrabajo son prestaciones que no deberían contar como un extra, según el 63% de los encuestados en el estudio. El 40% considera que tener un móvil de empresa también debería ser ineludible, así como un equipo de trabajo moderno y adecuado, imprescindible para el 80%.

Todos los encuestados consideran estos beneficios de carácter obligatorio para acceder a un puesto laboral. Cuando no se dan las condiciones óptimas o sienten que el trabajo afecta a su vida personal y familiar, deciden cambiar de empresa.

Para retener el talento en las empresas, hay que tener en cuenta que la tendencia hoy en día gira alrededor de los beneficios sociales y de las ayudas a la conciliación. Estas tendencias no pueden ser sustituidas por una mejora del salario, ya que se han convertido en una importante herramienta de motivación y compromiso para los colaboradores.

Las empresas son conscientes de esta realidad y cada vez son más las que se suman a implantar políticas y medidas de bienestar en el trabajo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los empleados y, así, conseguir fidelizarlos y mejorar el rendimiento laboral de la plantilla.

Pero, ¿cómo se consigue instaurar y aplicar estas medidas?

La mayoría de las organizaciones que ya han decidido implantar beneficios sociales y ayudas a la conciliación cuentan con empresas especializadas en promover y ofrecer este tipo de servicios.

En el caso de Alares, cuidamos a las personas y ayudamos a las empresas a ser más competitivas y responsables. Toda organización que contrata nuestros servicios, además de beneficiarse de las medidas de conciliación disponibles, hace una compra responsable, ya que el 10% de toda la facturación se destina a crear empleo directo de personas con discapacidad y otro 10% a impulsar proyectos de carácter social, contribuyendo así al desarrollo de personas en situaciones especiales y al autoempleo.

Cada organización tendrá que valorar qué prácticas son las más adecuadas para que sus trabajadores puedan disfrutar de la familia y el ocio y al mismo tiempo saquen mayor rendimiento a sus horas laborales. Pero lo que está claro es que es imprescindible hacer uso de estas medidas si se quiere alcanzar el éxito con equipos comprometidos y fieles a la misión empresarial.  

¿Es asumible la conciliación?

Hace unos días salía publicado en el diario El Mundo un reportaje que reflexionaba, a través de las opiniones de varios expertos, sobre la conciliación en las empresas españolas. Buena parte de los empresarios de nuestro país no ven con buenos ojos propuestas como la flexibilidad de horarios de los empleados, el fomento del teletrabajo o el aumento de los permisos de maternidad por considerarlos un gasto muy elevado imposible de asumir en tiempos de crisis.

Sin embargo, varios estudios demuestran que lejos de lo que se pueda pensar, la conciliación de la vida laboral con la personal y la familiar fomenta que los empleados estén más comprometidos con su empresa, lo que ayuda por tanto a la retención del talento. Esta opinión la comparte Roberto Martínez, Director de Fundación Másfamilia, quien afirma que la conciliación “es una inversión en el empleado, en el capital humano, y por tanto, en la mejor marcha de la empresa”.

Para que la conciliación sea posible es necesario trabajar por objetivos y desterrar la cultura empresarial del “presentismo”, tan arraigada en España. De hecho, Roberto Martínez alude a estudios sobre recursos humanos que explican que a partir de las 7 horas al día no hay productividad en el trabajo.

La conciliación debe entenderse como una inversión y no como un coste, y aunque es complicado cuantificar en términos económicos el retorno de dicha inversión lo que sí es cierto es que un empleado contento con su empresa siempre será más productivo.

Poco a poco el empresariado español se está concienciando de lo importante que es contar con una plantilla feliz, de hecho cada vez son más las empresas que cuentan con el certificado EFR de empresas familiarmente responsables, siendo Alares® una de ellas.