¿Qué es lo que piden los jóvenes a las empresas?

Nos encontramos ante nuevas generaciones más exigentes, preparadas y con implicación social. La gran rotación existente en los puestos de trabajo conlleva un problema para las organizaciones, puesto que cada vez es más difícil retener el talento en ellas.

Según un reciente análisis realizado por la bolsa de trabajo alemana Absolventa, el 63% de los millennials se informa al detalle de todo lo que ofrece la empresa a su plantilla, y el 51% confiesa que esos beneficios son más importantes que un buen sueldo.

El 83% de los millenials considera imprescindible la formación continuada. El horario flexible y el teletrabajo son prestaciones que no deberían contar como un extra, según el 63% de los encuestados en el estudio. El 40% considera que tener un móvil de empresa también debería ser ineludible, así como un equipo de trabajo moderno y adecuado, imprescindible para el 80%.

Todos los encuestados consideran estos beneficios de carácter obligatorio para acceder a un puesto laboral. Cuando no se dan las condiciones óptimas o sienten que el trabajo afecta a su vida personal y familiar, deciden cambiar de empresa.

Para retener el talento en las empresas, hay que tener en cuenta que la tendencia hoy en día gira alrededor de los beneficios sociales y de las ayudas a la conciliación. Estas tendencias no pueden ser sustituidas por una mejora del salario, ya que se han convertido en una importante herramienta de motivación y compromiso para los colaboradores.

Las empresas son conscientes de esta realidad y cada vez son más las que se suman a implantar políticas y medidas de bienestar en el trabajo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los empleados y, así, conseguir fidelizarlos y mejorar el rendimiento laboral de la plantilla.

Pero, ¿cómo se consigue instaurar y aplicar estas medidas?

La mayoría de las organizaciones que ya han decidido implantar beneficios sociales y ayudas a la conciliación cuentan con empresas especializadas en promover y ofrecer este tipo de servicios.

En el caso de Alares, cuidamos a las personas y ayudamos a las empresas a ser más competitivas y responsables. Toda organización que contrata nuestros servicios, además de beneficiarse de las medidas de conciliación disponibles, hace una compra responsable, ya que el 10% de toda la facturación se destina a crear empleo directo de personas con discapacidad y otro 10% a impulsar proyectos de carácter social, contribuyendo así al desarrollo de personas en situaciones especiales y al autoempleo.

Cada organización tendrá que valorar qué prácticas son las más adecuadas para que sus trabajadores puedan disfrutar de la familia y el ocio y al mismo tiempo saquen mayor rendimiento a sus horas laborales. Pero lo que está claro es que es imprescindible hacer uso de estas medidas si se quiere alcanzar el éxito con equipos comprometidos y fieles a la misión empresarial.  

¿Es asumible la conciliación?

Hace unos días salía publicado en el diario El Mundo un reportaje que reflexionaba, a través de las opiniones de varios expertos, sobre la conciliación en las empresas españolas. Buena parte de los empresarios de nuestro país no ven con buenos ojos propuestas como la flexibilidad de horarios de los empleados, el fomento del teletrabajo o el aumento de los permisos de maternidad por considerarlos un gasto muy elevado imposible de asumir en tiempos de crisis.

Sin embargo, varios estudios demuestran que lejos de lo que se pueda pensar, la conciliación de la vida laboral con la personal y la familiar fomenta que los empleados estén más comprometidos con su empresa, lo que ayuda por tanto a la retención del talento. Esta opinión la comparte Roberto Martínez, Director de Fundación Másfamilia, quien afirma que la conciliación “es una inversión en el empleado, en el capital humano, y por tanto, en la mejor marcha de la empresa”.

Para que la conciliación sea posible es necesario trabajar por objetivos y desterrar la cultura empresarial del “presentismo”, tan arraigada en España. De hecho, Roberto Martínez alude a estudios sobre recursos humanos que explican que a partir de las 7 horas al día no hay productividad en el trabajo.

La conciliación debe entenderse como una inversión y no como un coste, y aunque es complicado cuantificar en términos económicos el retorno de dicha inversión lo que sí es cierto es que un empleado contento con su empresa siempre será más productivo.

Poco a poco el empresariado español se está concienciando de lo importante que es contar con una plantilla feliz, de hecho cada vez son más las empresas que cuentan con el certificado EFR de empresas familiarmente responsables, siendo Alares® una de ellas.