Su historia, nuestra historia

Ilumina Una Vida

Ilumina Una Vida

Estoy convencida y comparto aquella frase que el gran José Saramago publicó en vida “Si el mundo alguna vez consigue ser mejor, solo habrá sido por nosotros y con nosotros”, y es esa frase y no otra, la que me ayuda a comprender día a día que, como parte de la sociedad, cada uno de nosotros tenemos la obligación de dar lo mejor que llevamos dentro.

Cuando el Programa Ilumina una vida nació, sentí como Saramago volvía a tomar protagonismo. En una sociedad en la que nuestras personas mayores son nuestro pasado, la base de la experiencia y nuestra fuente de sabiduría, no nos debe ser posible mirar a otro lado cuando comprobamos que la soledad se está colando sin preguntar en sus vidas, en sus hogares, en sus pensamientos y que asume el papel protagonista de sus historias, esas historias que de pequeños a todos tanto nos ha gustado escuchar y que a día de hoy, a muchos de nosotros todavía nos mantienen fascinados.

Ilumina una vida consigue eso, cerrar la puerta de entrada a la soledad y seguir dando vida a todas aquellas vivencias que nuestras personas mayores llevan dentro.

No es posible describir con palabras todo aquello que las personas voluntarias nos transmiten a cerca de sus experiencias al llegar al domicilio de nuestras personas usuarias, o al descolgar el teléfono para compartir un rato de conversación, no es posible describir con palabras el agradecimiento de las familias al comprobar como sus seres queridos comparten con ellos los sentimientos generados a partir de los ratos inolvidables que las personas voluntarias les regalan cada semana, no es posible describir cómo me siento como profesional al comprobar que nuestros esfuerzos merecen la pena a diario, pero todo ello me hace saber que sin duda alguna, ilumina una Vida ha nacido por un motivo y para cumplir unos objetivos de los que todos debemos ser partícipes.

Ilumina una vida es esa gran familia que abarca distintas generaciones, es esa gran oportunidad que crece ante la situación sociosanitaria adversa que vivimos, es ese gran reto del que todos somos parte. Ilumina una vida es esa historia reciente que a tantos nos gustaría, nuestros mayores incluyeran en uno de los capítulos de esos apasionantes libros titulados vida, y de los que ellos han sido, son y serán siempre, los verdaderos protagonistas.

Si quieres conocer más sobre el Programa Ilumina una vida puedes hacerlo aquí

María Fernández Blázquez

Técnica del Programa Ilumina una vida

Cuando Ilumina una vida ilumina vidas

Blanca
Blanca

Compartimos el Testimonio de Blanca, una mujer que llama a nuestro teléfono gratuito 900 877 037 de forma habitual.

Soy una mujer mayor, que siempre ha luchado en la vida, trabajadora y enamorada del amor a  mis hijos. Actualmente con problemas de movilidad, con el apoyo de una hija maravillosa, que me da toda su atención y amor, ella y mi hijo, qué en paz descanse, son todo para mí… Ella me llama todos los días, pero hay veces que no quiero contarle mis angustias… porque ya tiene bastante… y porque quiero verla y sentirla feliz.

Mi hijo nos dejó hace poco más de un año, y desde entonces, no he sido la misma… Este confinamiento ha hecho que me sienta un poco más sola… me encantan los niños, y tengo unos vecinos que cada mañana al irse al colegio tocaban mi puerta para despedirse, yo les daba de vez en cuando un caramelo o una piruleta… pero eso, ya no puede ser… el COVID19 nos lo ha quitado…Echo de menos los ruidos, los abrazos y de mi hija, escuchar a la gente por la calle, y el ruido de los niños jugando…

Un día de Marzo, mi hija me dijo que llamara al teléfono gratuito 900 877 037 de Ilumina Una Vida, que le habían dicho que había un equipo de personas encantadoras que atendían a las personas en soledad, y que a lo mejor, podría ser bueno para mí.

Ese mismo día, llamé y no olvidaré el cariño y la atención que recibí, y desde entonces comparto mis peores ratitos con ellos, y así, se convierten en un poco mejores… Arantxa, Antonia, Kateryne, Sandra, Beatriz, Noa, Jesús… ellos han Iluminado mis días durante esta situación tan difícil de entender… he llamado cada vez que he sentido angustia, las tormentas me acobardan mucho… Ya ves tú¡¡¡ pero si, me dan un poco de miedo, y saber que podía contar con alguien al otro lado del teléfono me ha ayudado a sobrellevarlo, he podido recordar tiempos mejores, contar un poco de mí sin sentirme invadida, y me ha encantado conocer a gente con valores tan bonitos como los de ellos, que me han regalado su tiempo, siempre con una sonrisa…

Si algo bueno ha pasado en estos días, si algo me ha dado el COVID19, ha sido conocerlos a todos, y me gustaría, que este programa Ilumina Una Vida no dejara de existir, para saber, que ante cualquier tormenta, cualquier angustia o nudo en la garganta, puedo compartirla con ellos, todos los días del año y a cualquier hora, solo con marcar el teléfono…

Como Blanca, son cientos de personas las que se atienden de manera continua el equipo de voluntarios de Ilumina una vida. Los días pasan y la posibilidad de salir a la calle por la desescalada, ha hecho que ese volumen se estabilice, pero manteniendo de manera constante las llamadas de cientos de personas, que encuentran en Ilumina Una Vida, un espacio de escucha activa y compresión donde contar y también escuchar, más allá del confinamiento, la desescalada y el COVID19

El 61% de las llamadas atendidas, se concentran en la Comunidad de Madrid, seguido por Cataluña de 21%, y 13% de Castilla León, el resto disperso por las demás Comunidades Autónomas.

La valoración por parte de los usuarios de esta iniciativa solidaria que puso en marcha Alares, supone un éxito total, que hace que se consolide como el programa estrella de Atención a las Personas, durante el Estado de Alarma.

Emocionante ha sido también la respuesta de las personas, donde se han Inscrito más de 500 personas, que de manera desinteresada, quieren participar en este Proyecto, dando lo que hoy en día más valoramos las personas, tiempo de calidad para ayudar a los que lo necesitan.